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agosto 2011


En el año 2002 Bryan Adams fue contratado con su grupo para realizar, junto con el compositor Hans Zimmer y otros músicos, la banda sonora de la película de Dreamworks: 'Spirit, el corcel indomable'. Se trata de una película de dibujos animados que narra la historia de un potro salvaje cuya vida y libertad son perturbadas por el hombre. 



El tema principal de la película compuesto por Adams es 'Here I Am' ('Aquí Estoy'), una bonita canción cien por ciento de su factoría, a caballo entre balada melódica y rock elegante. Un himno más que añadir a la vasta discografía del cantante y compositor canadiense. Fue publicado también como single y llegó a alcanzar el número 1 en Taiwán, Azerbaiyán y Portugal, y el 5 en Canadá y Reino Unido. Asimismo ganó un premio ASCAP y fue nominado para el Globo de Oro a la Mejor Canción Original

Bryan Adams llega a estas páginas principalmente por el magnífico vídeo que ilustra la canción, realizado con imaginación y gusto por el country style en el marco privilegiado de Monument Valley. Dirigido por Mike Lipscombe y producido por Michael Pierce, se centra en la figura del cantante y las evoluciones de hermosas cowgirls, a través de un sugerente recorrido por estampas de gran fuerza visual y alguna referencia a la película. Una bella puesta en escena en el escenario más icónico de América.





HAY UN LUGAR EN LA FRONTERA donde convergen pasado y presente, la realidad y la fantasía, el norte y el sur, la tradición con el progreso, la civilización y lo salvaje. Un territorio mágico donde el tiempo y el espacio rivalizan en singular duelo: el pasado somatizado con el día a día, lo imaginado reta a la ficción más cierta, distintas visiones de entender el mundo pugnan por prevalecer y en todo momento se hace imperceptible la línea que separa al bien del mal, a la justicia de la venganza, a la suerte de la desdicha. Esto es la Frontera, un remoto erial en la tierra de nadie de los mitos, allí donde todo está por hacer y no hay más norma que el antojo y la violencia; un tiempo salvaje que vuelve a nosotros convertido en arte y espectáculo de lírica belleza. Apuesto a que algunos aún no llegan a interpretar y compartir su Alma. 

Si este es su caso, hágase a un lado del camino y siga tu deriva, pues éste es el punto de partida de esta bitácora: una visión absolutamente subjetiva que toma a la Frontera norteamericana como referente de horizontes lejanos, estrellas del celuloide, personajes de una historia compartida y vivencias personales.



Todos señalarán la Frontera como la esencia del lejano Oeste, el western, los cowboys o la moda vaquera. Sin embargo, sólo algunos iluminados sentimos algo que va más allá de la expectación por el tipismo de los sombreros de ala ancha o las pantomimas del ranger Walker. Existe para nosotros un sentimiento oculto e íntimo de profunda admiración, respeto y comunión por los mitos, la iconografía y la historia de Norteamérica.

Todo ello además, sin menoscabo de tener presentes sus contradicciones históricas y sociales. El filibusterismo expansionista de los USA puede no ser moralmente muy ejemplar, tampoco la cultura norteamericana pueda ser un referente intelectual en el  mundo. De todas formas, son la imagen, el símbolo, la narración, los que nos han impregnado y los que recibirán homenaje en estas páginas que comienzan a escribirse. Porque además es la Frontera, la afanosa búsqueda de una última frontera, uno de los principales rasgos que han caracterizado la personalidad de Norteamérica hasta convertirlo en un concepto universalmente reconocido.



Todo eso y mucho más, según vaya saliendo el antojo de la chistera o la oportunidad brinde un repaso. Historia, música, cine, emociones y demonios, ajustando las cuentas y cerrando ataúdes, ...¡va a ser divertido!. Unas veces saboreando el relato, otras celebrando la emoción a todo trapo. Así se pretende. 

Éste es el sitio, éstas sus letras y territorio. Un inhóspito malpaís de agaves y crótalos, de aventuras y oportunidades, de hallazgos y decepciones, como la vida misma, carajo. Una tierra cuyos confines no llegan a limitar los mapas, un lugar de la imaginación que alumbraron los mitos de la Historia, el cine y la televisión. Un país donde aún hay moteles abiertos hasta el amanecer, lindas muchachas de curvas sinuosas, gasolina barata para quemar por el desierto y todavía cabalga justiciero el Llanero Solitario. ¡Bienvenidos a la Frontera!





En Alma de Frontera celebramos el mito de Norteamérica, nos hacemos eco de la música más popular, vagamos por los horizontes lejanos del cine y la televisión, y nos reconocemos en las emociones más personales de una Historia compartida. 

¡Síganos, tenemos muchas cuentas que arreglar!





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