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Lo más reciente sobre Estilo de Vida




En las soledades de algunos de los estados más salvajes de Norteamérica, subsisten aún hoy algunos hombres viviendo en contacto y desafiando a la naturaleza. La mayoría se gana la vida como tramperos, dedicándose a la caza para abastecerse de alimento y pieles que vender al final de la temporada. Otros son rancheros, alternando sus faenas propias con la ayuda a otros ganaderos de la zona, mientras que otros han optado por abandonar la vida en comunidad para habitar una propiedad en la montaña. Todos comparten el desafío ante el peligro, la adversidad, la fuerzas de la naturaleza y la precariedad de sus recursos. Son tipos sencillos pero duros, humildes por que saben de su pequeñez ante el medio que les rodea y al mismo tiempo orgullosos de su forma de vida y los retos que deben afrontar cada día. Son los montañeses, los últimos Mountain Men.


"EN LAS MONTAÑAS EL HOMBRE NO ESTÁ EN LO ALTO DE LA CADENA ALIMENTICIA. 
ALGUNAS IMÁGENES PUEDEN SER PERTURBADORAS. 
LOS ESPECTADORES ESTÁN AVISADOS".




Durante algún tiempo la televisión dejó de ser terreno favorable a la aventura, más allá de la ficción o el relato de la violencia. Bajo el nuevo formato de telerealidad adoptado por muchas series documentales, la aventura regresa a la pequeña pantalla para llevar a los hogares la vivencia personal de mineros, comerciantes y cazadores, comunmente inmersos en un entorno natural hostil y poco humanizado. La joya de todas estas producciones ha sido ofrecida en España por el canal Mega de Atresmedia: la serie documental Mountain Men.

Mountain Men hace honor al mito de la última frontera con el retrato costumbrista de algunos hombres que luchan y sobreviven en las montañas más remotas de Estados Unidos. Enfrentados a los rigores de la naturaleza y el aislamiento para ganarse la vida, la tenacidad y aventuras de estos hombres logran atravesar la pantalla y conmovernos. La producción cuenta para ello con los méritos de una realización magnífica e imperceptible, una fotografía espectacular que se recrea en la exposición del ecosistema y una narración que alcanza notas épicas con el enunciado de datos y propósitos, imprescindible en la navegación a través de los personajes y la comprensión de sus retos. Por si fuera poco, suma además el bellísmo y evocador escenario de los bosques y cordilleras de América del Norte, el antagonista de sus vidas, primer y último personaje de la serie: la madre naturaleza.




Galería de Montañeros

Mountain Men es un retrato de frontera y un compendio de lecciones vitales en forma de docudrama. Un testimonio del presente que puede ayudarnos a entender cómo era la vida en el pasado y cómo se sobrevive aprovechando los recursos de la naturaleza, antes de que todo estuviera a golpe de click. Tal es el caso de Eustace Conway.

Eustace Conway compró a crédito una propiedad en las montañas Blue Ridge en Carolina del Norte, que él llama Isla Tortuga y donde se afana en vivir de lo que caza o cría, al tiempo que edifica un aserradero. Antiguo territorio cherokee y más tarde escenario de escaramuzas durante la Guerra Civil Americana, esta zona de los Apalaches no está demasiado alejada del mundo civilizado, pero ofrece bosques densos, pequeños valles y unos paisanos anclados en la tradición y la fe en su propio esfuerzo.

En lo profundo de las Blue Ridge, el montaraz Eustace abandona su imagen de pacífico hippie sesentero, para convertirse en un agraviado colono y defender rifle en mano su propiedad ante cazadores o leñadores furtivos, cuando no pelea contra la escasez y la amenaza del embargo vendiendo la madera de su finca. Siempre con la ayuda de su buen amigo, el inmutable y socarrón Preston Roberts.


A tres mil quinientos kilómetros al noroeste, en el valle del Yaak en Montana, un avejentado trampero y exvaquero de rodeo llamado Tom Oar reside junto a su esposa Nancy y su perra "Ellie". Esta pareja bien entrada en la sesentena debe hacer frente al invierno de siete meses de esta zona de las Montañas Rocosas, mientras sobrevive confeccionando artesanía y poniendo trampas para castores a lo largo del río, entre manadas de lobos y osos que deambulan por el territorio.

Con la estimable ayuda de algunos vecinos, a pie, en canoa o ranchera, Tom recorre distancias hercúleas cada día revisando sus trampas, acosado por los achaques de la edad y su maltrecha rodilla. La peripecia del entrañable y sabio Tom es su debate interior entre la pertenencia a la montaña, la escasez de capturas de cada temporada y la presión de sus hijos para que se traslade con ellos a la cálida Florida. Pero Tom Oar es un montañero, no será fácil que se de por vencido.


También en Montana, unas 400 millas al sur, el valle de Ruby es el hogar de pumas, manadas de lobos y caballos salvajes, y también del intrépido montañero Rich Lewis.

Ayudado por sus perros "Brandy", "Capone", "Turbo" y "Hadget", el duro de Rich se ocupa de proteger de las alimañas a las reses de los ganaderos locales, en particular espantando los pumas que se acercan demasiado a los poblados o dando caza a los lobos hambrientos que en el crudo invierno se internan en el valle.

Rich es un tipo peculiar, hirsuto, de barba recia y gorra marinera, que patrulla por las sierras en una vetusta camioneta de 1956 a la que llama "Wilbur" llevando a sus perros tras la pista de algún puma. El doblaje en España nos ha regalado para Rich una entrañable y personalísima voz ronca que otorga aún más autenticidad a sus andanzas:

"¡Adelante Turbo, cuidado Capone, en marcha, Wilbur!"




Pero si alguien se juega el tipo a diario ese es el trampero Marty Meierotto, quien cada poco deja a su mujer e hija en su casa de un pequeño poblado de Alaska, para partir a bordo de su pequeña avioneta Piper hacia las inmensidades nevadas de las Montañas Revelación. 

Tras mil y una zozobras sorteando vientos, montañas y lugares donde poder aterrizar, Marty debe recorrer centenares de kilómetros con su moto de nieve, poniendo y revisando trampas que le surtan de pieles de martas y linces, con las que mantener a su familia.

Siempre absolutamente solo, haciendo frente a contratiempos y averías de forma autónoma y con escasas opciones, Marty logra sobrevivir a los caprichos del entorno y los peligros propios a su cacería itinerante, ante la impávida y pétrea majestuosidad de las Montañas Revelación en Alaska.

"No estoy aquí por el paisaje -dice- ¡El paisaje es precioso, pero tengo que conseguir pieles!"


Algunos montañeros más pueblan el reality, aunque con historias menos desarrolladas. De entre ellos destacan Kyle Bell, un rastreador, cazador y ranchero, afincado en las latitudes semidesérticas del Valle del Cimarrón, en Nuevo México, de aspecto impactante, trenzas de mestizo y grueso mostacho, afanado por aleccionar a su hijo en las habilidades del rastreo; o Charley Tacker, un neófito que acude a la llamada de la montaña en los sombríos bosques de Maine, como Morgan Beasley lo hace en la Gran Cordillera de Alaska.



Esto es Mountain Men, la serie documental donde montañas y montañeses se nos muestran con todo su rigor y dramatismo: Como cuando Rich pierde a perra "Brandy", su mejor perra rastreadora de pumas, en el ataque de un puma al que desde entonces llamará "Tres Dedos" y al que perseguirá sin descanso por los collados del Valle de Ruby, en Montana; como cuando Kyle enseña a su hijo Ben de sólo 11 años cómo despellejar un bisonte, o como cuando otro día un caballo se le espanta en el corral y accidentalmente atraviesa su pata entre los hierros del cercado. O la intensidad de cualquiera de las angustiosos despegues y aterrizajes de Marty Meierotto en su frágil avioneta, buscando nuevos territorios de caza a través de las Montañas Revelación en Alaska.




No sería justo abordar esta magnífica serie sin mencionar y felicitarnos del brillante doblaje ofrecido por el Canal Mega en España. Desde la pomposa serenidad con que el narrador describe las escenas, a los actores que dan voz a cada uno de los personajes, interpretando las emociones y personalidad de cada montañero de forma magistral -en especial las de Rich, Marty y Tom-, el doblaje de la serie es totalmente acertado.

Mountain Men es una serie del Canal History Channel, estrenada en mayo de 2012. Hasta la fecha en España se han emitido 55 capítulos de 42 minutos, pertenecientes a las 5 primeras temporadas. La sexta temporada acaba de iniciar su emisión en EE.UU.. Un aliciente más para no perderla de vista.

http://www.history.com/shows/mountain-men



El Predicador dice que es el fin del mundo
Y que el río Mississippi puede llegar a secarse
Los precios siguen subiendo y la Bolsa en caída libre
Pueden atracarte si te dejas caer por la capital

Yo vivo en el bosque, como se ve
Mi mujer, mis hijos, los perros y yo
Tengo una escopeta, un rifle y un cuatro por cuatro
Un tipo de campo sabe sobrevivir
la gente del país sabe sobrevivir



Soy capaz de arar un campo durante todo el día, 
puedo pescar siluros desde el atardecer al amanecer
Hacemos nuestro propio whisky y nuestro propio tabaco
No es demasiado, pero mucho más de lo que otros saben hacer
Crecemos con buenos tomates maduros y vino casero
Un tipo de campo sabe sobrevivir, la gente del país sabe sobrevivir

Porque no se nos puede matar de hambre ni hacernos correr
Porque nos hemos criado entre escopetas
Damos las gracias y decimos señora
Y si no es lo que decimos, jamás maldecimos


Venimos de las minas de carbón de Virginia Occidental
De las Montañas Rocosas y los cielos del Oeste
Podemos pelar un dólar, podemos cabalgar una carrera al galope
Un tipo de campo sabe sobrevivir, la gente del país sabe sobrevivir

Tenía un buen amigo en la ciudad de Nueva York
No me llamaba por mi nombre, solo Hillbilly
Mi abuelo me enseñó a vivir de la tierra
El suyo le enseñó a ser un hombre de negocios

El me mandaba fotos de las noches de Broadway
Y yo le enviaba un poco de vino casero
Sin embargo, fue asesinado por un hombre con una navaja
Por cuarenta y tres dólares, mi amigo perdió la vida

Me encantaría escupir a la cara a aquel tipo
Y dispararle con mi revólver del cuarenta y cinco
Porque un chico de campo sabe cómo sobrevivir
la gente del campo sabe sobrevivir

Porque no se nos puede matar de hambre ni hacernos correr
Porque hemos crecido entre escopetas
Damos las gracias y decimos señora
Y si no es lo que decimos, jamás maldecimos

Somos del norte de California y el sur de Alabama
De pequeñas ciudades a lo largo de toda esta tierra
Sabemos despellejar un ciervo y cabalgar al galope
Un tipo de campo sabe sobrevivir, la gente de país debe sobrevivir
Un tipo de campo sabe sobrevivir, la gente de campo sabe sobrevivir*




*Traducción libre de la canción de Hank Williams Jr."Country Boys Can Survive"



Desde sus primeros patrones como prenda de trabajo a finales del XIX hasta la década de los 70, la ropa vaquera había sido transformada en un producto joven, símbolo de la libertad y el sueño americanos. Estrellas de cine, diseñadores de moda, nuevas propuestas de acabados y distintos estilos de confección, dieron alas a los jeans para saltar las barreras culturales y proceder a su implantación por todo el mundo. Una expansión que se vió además favorecida por la aparición del videoclip y su adopción por el relato publicitario, en los primeros años de la década de 1980.



Entre todas las firmas y modelos de jeans el más popular es aún hoy el modelo 501 de Levi Strauss. La firma creadora de los vaqueros buscaba visibilidad para la marca y encontró en la televisión el canal perfecto para poner de moda su modelo más señero, el 501. Moda, televisión, videoclip, mercadotecnia..., se fraguaba la tormenta perfecta. En la búsqueda de un argumento provocador, la publicidad establecería un curioso vínculo entre sexualidad y jeans que dió lugar a un buen puñado de anuncios y ayudó a hacer de los pantalones vaqueros el artículo de moda definitivo para toda una generación.  

El primer anuncio de televisión en combinar estos elementos salió en 1985. En él, el cantante de quinceañeras Nick Kamen se quitaba los pantalones en una lavandería pública y esperaba a terminar la colada vestido sólo con ropa interior. Mientras se lavan sus pantalones y se describen un puñado de actitudes ante la indiferencia del chico, suena la música de Marvin Gaye y finalmente se impresiona "Levis, encogen para adaptarse". !Sólo podían ser unos 501!.



"Laundrette" (1985), "I Heard It Through The Grapevine" de Marvin Gaye.

!Genial!. Esta escena convirtió a Kamen en un sex symbol instantáneo y algunos años después, en el 2000, el spot quedó en cuarto lugar entre los 100 mejores comerciales de TV de todos los tiempos. Hoy día pocos recuerdan la carrera musical de Kamen, sino que el principal hito de su carrera bien puede haber sido protagonizar esta pieza. !Cosas del marketing, loado sea!. 

La sexualidad de los jeans propagó su popularidad como una llama en agosto y Levi Struss Co. consiguió un vehículo magnífico para convencer a la juventud mundial de las virtudes del modelo 501. Otros fabricantes importantes como Lee o Wrangler, igualmente en pugna por abordar un mercado más amplio que el ámbito doméstico, también se beneficiaron de un ideal picante que se hizo extensivo a los jeans en general. 



                           "Parting" (1987), "When A Man Loves A Woman" de Percy Slage.

Los anuncios del 501 proliferaron en adelante, a mayor gloria de la marca y para delicia de nostálgicos. El patrón es similar en muchos anuncios de aquella época: ambientación cincuentera, "vintage" que se dice ahora, magnífica música americana con toques revival (soul, blues, rock), alguna nota western y un concierto de poses, miradas y actitudes de las que crease escuela el mítico Jimmy Dean. La atracción sexual flota en el ambiente, rápidamente nos hacemos una idea del contexto en que se manejan los protagonistas y cómo saltan chispas a sugerencia de la desnudez y jeans de por medio.

"Refrigerator" (1988), "Mannish Boy" de Muddy Watters.

"Pick Up" (1989), "Be My Baby" de Las Ronettes.

La realización es ágil, la fotografía bellísima, el montaje perfecto, no hacen falta diálogos con una banda sonora que se ajusta a las imágenes como un guante, o como un 501 dicho sea de paso. La composición es bien elocuente a la hora de dejar claro el mensaje: ceñirse unos jeans es entrar en un territorio íntimo, respirar una libertad descarada o iniciar un camino de rebeldía.


"Bath" (1986), "Wondeful World" de Sam Cooke.

"Prison" (1990), con Brad Pitt. "20th Century Boy" de T-Rex.

"Biker" (1991), "The Joker" de Steve Miller Band.

En resumen, pequeñas obras maestras que te cuentan una historia en apenas un minuto y te quedan un regusto a oldie americano envejecido en gramola de vinilos. !Exquisitas piezas que tienes que volver a ver!. Así que, de aquí al siguiente pase puede que no te quites de la cabeza ese conjunto de sensaciones que te esperan al enfundarte en unos maravillosos 501 de Levi's.

                                                            "Creek" (1994). "Inside". 




Bien lo puso en boca de Del Gue, Sydney Pollack, en su despedida del inefable Jeremías Johnson. También lo supo Grizzly Adams, otra alma caritativa buscando empezar una nueva vida sin vecinos, y muchos otros, en lo que no es sino un secreto a voces repetido sin cesar en la historia de los hombres: la llamada de la montaña.

Las montañas, amigo, son ese mundo aparte que clama por su conquista para redención de los hombres. La prístina pureza de sus aires y aguas, y su rotunda presencia alzándose sobre neveros y bosques, invocan a quien está tan loco para leer en los pétreos labios de sus costuras, el presupuesto de un nuevo comienzo y última frontera por conquistar. Un viaje con la promesa de olvidar los fuegos del mundo civilizado y un desafío al arrojo de aventureros, antisociales o fugitivos, optando por la introspección, el desamparo y las alimañas, en lugar de la jauría humana y cotidiana de valles y ciudades. Aún hoy, en las vertiginosas horas del presente, el mensaje permanece audible para quienes no terminaron por desconectar los sentidos a la magnificencia de la naturaleza. 


" -¿No es maravilloso?. Yo les dije a mis padres que me venía a las montañas para vivir de la caza. ¡Casi les maté del disgusto!. Dijeron: 'Hijo, sigue viviendo aquí, aquí es donde viven las personas. La montaña es para las fieras y para los salvajes'. Yo les dije: 'Madre, las Montañas Rocosas son la médula de mundo' ...¡y vive Dios que tenía razón!."

He aquí el mundo encantador del Principio, el maravilloso país de las Montañas Rocosas anclado en el espinazo de las Américas, un reino natural y salvaje en el cénit de la Gran Divisoria, rompiendo aguas a dos oceános desde el corazón de Norteamérica. Sin embargo, pese a su majestuosidad y belleza, las Rocky Mountains no serían más que otro accidente geográfico sobre la piel de cascabel del Oeste sino fuese por tipos como Del Gue, Jeremías o Grizzly, por citar algunos, buscando su sitio ante la mirada amenazante de los indígenas, encarando las adversidades de la naturaleza, la soledad y las fieras, sin más consuelo que saber que no hay para ellos un lugar en el valle al que regresar.  

" -...Aquí no hay leyes para los salvajes, ni manicomios para los locos, ni más iglesia que la naturaleza, ni más voz que la de los pájaros. 
Mi camino únicamente podrá detenerlo una bala o una flecha. Solo entonces dejaré mis huesos en esta tierra que me conquistó para siempre."

Montañas y montañeses, tramperos, pioneros, buscadores de oro, traficantes..., esa es la diferencia con otras cordilleras de más renombre, querido Del, no sus cumbres. Los Alpes y los Andes nos importan un carajo. Son el paisaje natural y humano del que tú formas parte, quienes han hecho posible que las Montañas Rocosas nos hayan conquistado como a ti, para siempre. Ese es tu legado, demonio, y el de tantos quienes buscaron en ellas nuevos y escarpados horizontes de superación y belleza.


¡Cabalga con buen viento y cuida tu cabellera Del Gue, intrépido trampero!. Sobre las crestas de Colorado brilla el sol un día más para que álamos y arces vistan las faldas de las Rocosas con renovados colores. Ya es primavera en Idaho Springs.



Según Wikipedia la goma de mascar, popularmente conocida como chicle, es una goma masticable con sabor dulce elaborada a base de un plástico neutro. De origen mexicano, el chicle fue patentado industrialmente por los gringos y distribuído más tarde entre sus soldados en la Segunda Guerra Mundial, por sus supuestas cualidades desestresantes. Ello popularizó y extendió su consumo. En torno a los cincuenta aparecería el chicle sin azúcar y su difusión alcanzaría escala planetaria a través de la universalización de la moda y costumbres americanos. El chicle, como el refresco de cola, es otro producto genuinamente americano que forma parte de nuestro territorio más íntimo, la infancia y la adolescencia. 


Hasta ahí la teoría. En España no sería hasta los años ochenta que para diferenciarse del consumo infantil, las marcas comenzaron a promocionar los chicles sin azúcar. Y fue entonces que como nunca antes aparecieron fantásticas campañas publicitarias para ganarse a un nuevo target de clientes: el mercado adulto. La selección de anuncios que presentamos son en su mayoría de la marca Trex, que supo ligar chicles y besos en un brillante slogan que resultó tan definitivo para vender chicles como para figurar en nuestra memoria emocional y vital.


Clasicismo en la estación (TREX, 1988)
Nadie con más de 30 años dejará de reconocer este anuncio, una obra maestra de poco más de medio minuto. El anuncio, de factura española, recrea el reencuentro en una estación de tren de una joven pareja. La pieza podría ser perfectamente atemporal, como de hecho lo es su relato, pero fotografiada en blanco y negro sesentero, con Otis Redding cantando "I've Been Loving You Too Long (To Stop Now)" ("Te he estado amando todo este tiempo (para dejarlo ahora"), con una atmósfera de trenes humeantes (...), viajeros y soldados de reemplazo, adquiere una personalidad emocionante y mítica. Nada más, la ambientación no necesita más que la mirada de los actores y un vestuario apropiado, completamente vigente, para resultar tremendamente convincente. 




Casticismo juvenil (TREX, 1989)
Si el spot de la estación fue todo un pelotazo para la marca y dejó muy alto el listón para posteriores entregas, el siguiente consiguó tomar muy dignamente el relevo con una evidente simplicidad argumental. Centrado en un profundo beso entre jóvenes ajenos al mundo, el anuncio ofrece algunos detalles interesantes para su repaso. A destacar los lunares de la camisa del chico y las hojas manuscritas. Es maravilloso cuando con tan poco se dice tanto, ¿verdad?. 




Por 1989 corrían los días de la Movida española. Grupos musicales como Gabinete Caligari tocaban "Al Calor del Amor en un Bar" (!bares qué lugares!) mientras otros como Duncan Dhu venían de versionear la pieza "Bésame Mucho". Como contrapunto a la postmodernidad se abría hueco una moda que reivindicaba lo castizo y lo tradicional, desde dentro de la misma movidaTal vez influído por todo aquello, el spot se centró en un apasionado lote juvenil en una cafetería popular, a cuyo clasicismo contribuye un veterano camarero y el bolero de que hablabámos, en la lánguida entonación que hace un cantautor del momento, tal vez Alberto Pérez Lapastora

El último de la Mili (TREX, 1990)
Nuestra tercera parada nos lleva a la soledad de un cuartel de las Fuerzas Aéreas. Entre literas vacías y compañeros de armas que se marchan de permiso, una ojeada a la fotografía y la última carta de una novia adorable reconforta la soledad del joven soldado. Y por supuesto chicles, guardando su sabor.




Son los días de la mili, y este tal vez éste sea el último anuncio donde aparezca el Servicio Militar Obligatorio, aunque de modo totalmente tangencial. El beso es aquí un beso casto y entrañable, entre amantes separados. La marca se apunta un nuevo tanto al plantear una emoción intergeneracional, forrada con exquisita factura y la sobriedad de un ambiente militar. Un envoltorio grave que profundiza en sensaciones dulces y nostálgicas, remarcado con la suntuosidad del gospel.

Blancanieves revisited (TREX, 1993)




El cuento de Blancanieves versión Trex. El actor joven de moda en la época era el canadiense Jason Priestley, protagonista junto a otros mozalbetes de la horripilante
"Sensación de Vivir". La compañía le fichó para devolver del sueño a la princesa medieval del anuncio, en una revisión del cuento para lucimiento del niñato. Nada que ver con los spots vistos hasta ahora, aunque podríamos apostar que multiplicó el presupuesto de los tres anuncios anteriores juntos. Un ejemplo de que "la potencia sin control no sirve de nada". Ehh... ¿donde demonios he oído esto?. Creo que he visto demasiados anuncios...

Un beso indestructible  (TOPLINE, 2010)
Como colofón a esta serie de vídeos publicitarios sobre chicles, besos y anuncios que dejaron huella, presentamos el de un chicle que seguro será familiar para los amigos americanos que nos siguen. Este anuncio de la goma Topline nos parece un anuncio imaginativo, intenso y muy bien construído. Un excelente broche final para una de nuestras entradas más dulces. 






Mientras Hernando de Soto se abría paso por las tierras de la Florida y el Sur de los actuales Estados Unidos, estaba muy lejos de imaginar que algún día su nombre sería asimilado a una maravilla del diseño y la mecánica, gracias a un genio de la industria y los negocios. El viejo Mississippi sería su tumba, la maltrecha expedición quedaría para la Historia, pero su nombre y efigie recorrerían las Américas de parte a parte, allá donde el Adelantado no pudo blandir sus blasones. 


CHRYSLER, descubridor de mercados 
Tal vez tan aventurero y osado como Hernando de Soto, Walter Percy Chrysler se propuso acaparar nuevos nichos de mercado para su negocio de fabricación de vehículos. Chrysler podía haber seguido fabricando sus vehículos sin embarcarse en ninguna otra aventura, pero en lugar de eso concibió una segunda marca con la que acceder a nuevos segmentos de clientela.


La fulgurante carrera de Walter P. Chrysler en el mundo del automóvil es digna de ser descubierta. Chrysler era hijo de un afamado ingeniero de la compañía de trenes Union Pacific en Kansas, y trabajó como tal en la American Locomotive Company. Por 1908, con 33 años, compró su primer coche, y desde entonces se interesó por conocer la mecánica de los automóviles y su proceso de fabricación. 

En tan solo cuatro años, Chrysler se demostró como una reputada personalidad en el sector, hasta el punto de ser contratado por la Buick Motor Company como jefe de producción en su planta de Flint en Michigan. Allí consiguió el logro de aumentar la capacidad de producción de 45 a 600 coches diarios, junto a otras proezas que le valieron para ser nombrado Presidente de Buick en 1916. Todos estos éxitos consecutivos impulsaron a Chrysler a independizarse y crear su propia marca el 6 de junio de 1925, comprando acciones de la Maxwell Motor Company hasta lograr ser el accionista mayoritario, posicionándose acto seguido como el tercer fabricante americano.

Quizás viese en el descubridor español un ejemplo a seguir o tal vez un reflejo de si mismo. De cualquier manera, ignorando la poca chance de su aventura, Chrysler elegió a Hernando de Soto para nombrar su gama media de automóviles. Curiosamente, ambos personajes tienen en común la ambición por experimentar y descubrir a lo largo de sus vidas, uno en el siglo XVI conquistando para España tierras en el nuevo mundo y otro en el siglo XX conquistando mercados y clientelas vírgenes hasta esa fecha. Con este elemento en común, un 4 de agosto de 1928 nacía la marca DeSoto

La compañía no fue presentada en sociedad hasta el año siguiente, con el modelo Premier Six” de 1929. Chrysler quería competir con su eterno rival General Motors en el segmento de la gama media. Sin embargo, poco después de la introducción en el mercado de la nueva marca, Chrysler se hizo con la Dodge Brothers, dando a la compañía dos marcas de precio medio. Si la transacción se hubiese completado antes, posiblemente DeSoto no habría rodado.


La cerveza es la bebida alcohólica más popular en Estados Unidos y representa alrededor del 85% del volumen de las bebidas alcohólicas que se venden en el país cada año. Como apunte comparativo destacar que en el ránking de consumidores de cerveza, Estados Unidos ocupa el 13º puesto con 81.6 lts. per cápita, por detrás de España con 83.8 lts.. La República de México aparece en la 30ª posición con 51.8 lts. por cabeza.

ESTADÍSTICAS DE BARRIL  (Consumición anual de cerveza por Estado)
En los Estados Unidos un barril de cerveza contiene 31 galones (117.35 lts.).
Si 1 galón equivale a 3.7854118 litros, la escala del mapa sería: 

25 galones o menos, hasta 95 litros
de 26 a 30 glls., de 100 a 114 lts.
de 31 a 35 glls., de 117 a 132 lts.  
de 36 a 40 glls., de 135 a 151 lts. 
y más de 40 glls., más de 151 ltrs. 

Montana, con algo más de 700.000 habitantes, consume la mayor cantidad de alcohol en los EE.UU. con  43,9. galones (166.18 lts.) per cápita. El estado de Utah (Mormones) es el menor consumuidor de alcohol con 20.8 galones (78.74 lts.) por cada uno de sus 1.738.000 almas. Reno, Nevada, tiene el más alto índice de alcoholismo en los EE.UU. Bajo la ley de Kentucky, en el país del bourbon, una persona se considera sobria hasta que "no se pueda sostener en pie". El día de mayor consumo es el 4 de Julio, como corresponde a su Fiesta Nacional.

CERVECERÍAS A GRANEL
La elaboración de cervezas no se limita solo a la producción industrial de las grandes compañías y marcas. Como una sociedad avanzada y emprendedora, las cervecerías artesanales se diseminan por todo el país haciendo las delicias de aficionados y curiosos. En el siguiente mapa se muestra el índice de cervecerías por millón de habitantes junto a otros datos de interés.


Solamente la ciudad de Portland, Oregón, cuenta con 32 cervecerías. California cuenta con 221, el mayor índice del país. Sin embargo, es Colorado quien encabeza la producción total de cerveza en la nación a partir de sus 103 elaboradoras. Por contra, Mississippi y Dakota del Norte solo cuentan con una  cada estado, la de éste último radicada en uno de sus pubsIllinois es el hogar de dos de las tres principales compañías de cerveza por volumen de ventas: MillersCoors y Pabst Brewing Co. Pero es Vermont el estado con mayor densidad de fábricas de cerveza per cápita, con una fábrica de cerveza por cada 32.698 personas.

En total, entre cervecerías artesanales regionales, microcervecerías, Pubs elaboradores de cerveza y grandes compañías comerciales, suman la cifra de... !1.527 productores de cerveza!
 
UNIDOS POR LA BUENA CERVEZA
Este otro mapa muestra los fabricantes de cerveza en cada Estado, con mayores nominaciones de calidad y sabor por parte de la comunidad cervecera. Son los Estados Unidos de la Buena Cerveza. ¿A tiempo para una ruta cervecera?


Más información sin salir del sitio:

Las cervezas artesanales de Tejas a examen en RUBIAS DE TEXAS, o, BIRRAS Y ESTRELLAS, una completa historia de la cerveza yanki.

 


   "Nosotros creemos en seguir nuestro propio camino, sin importar qué camino toma el resto del mundo.
   Creemos en evitar un sistema construído para aplastar a los individuos como insectos contra un parabrisas.
   Algunos de nosotros creemos en el hombre que está en lo alto. Todos creemos en mantenerlo unido al que está aquí abajo.
   Creemos en el cielo y no en el techo.
   Creemos en la libertad.
   Creemos en el polvo, la planta rodadora, el búfalo, las cordilleras, y montar en moto hasta la puesta de sol.
   Creemos en las alforjas, y creemos que los vaqueros hacían bien en llevarlas.
   Creemos en renunciar a darnos por vencidos ante alguien.
   Creemos en vestir de negro, porque no muestra suciedad ni debilidad.
   Creemos que el mundo se está volviendo blando !y no vamos a acompañarlo!.
   Creemos en excursiones motoristas que duran una semana.
   Creemos en las atracciones junto a la carretera, los perritos calientes de gasolinera y averiguar lo que hay trás la próxima colina.
   Creemos en motores que retumban, pistones del tamaño de cubos de basura, depósitos de gasolina diseñados en 1936, faros de la talla de los de un tren de carga, cromo y pintura metalizada.
   Creemos en las yantas y las calaveras.
   Creemos que la vida es como tú te la haces, y nosotros la hacemos como un ardiente viaje.
   Creemos que la máquina en la que te sientas puede decirle al mundo exactamente donde te levantas.
   No nos importa lo que crean los demás.
   !Amén!"




Mi chico ha llegado a casa hoy con una moto Chopper, una motocicleta de esas que dejan atrás desiertos polvorientos y devoran millas de carreteras solitarias barridas por el viento. Una máquina fascinante, grácil al tiempo que robusta, de deslumbrantes cromados y tierno ronrroneo, una delicia para la imaginación y los sentidos.

Tras la sorpresa inicial, un escalofrío que creí olvidado me ha recorrido por un momento al recuerdo de algunos pasajes del pasado. Al instante, he tratado lo imposible de hacerle entender que si sigue por ese camino acabará convirtiéndose en una oveja negra. 


No es una sensación fácil de explicar. Lo intentaré a través del siguiente vídeo.

No sé. Aún no estoy seguro de haberle hecho comprender el verdadero significado de cuanto intento transmitirle. Más al contrario puede entender con ello tan sólo una pura anécdota, una imagen divertida, simpática y amable, algo que no compromete, liviano y pasajero


...como una custom deslizándose rauda por la alfombra de asfalto, indiferente a la mirada de todos, poderosa y esbelta como un caballo de acero, sorteando valles y colinas con el aplomo de las águilas, directa y veloz al encuentro de nuevos horizontes...



...desbordada por un potente sentimiento de libertad anclado en lo más profundo del alma...

Al final me ha convencido. Ahora, sólo estoy deseando desempolvar y calzar mis viejas botas de cowboy, rescatar del armario la chupa de cuero y rodar legendariamente hasta el ocaso.

!Ah, se me olvidaba!. Estos son mi nene y su moto, ¿a que dan envidia?




El Teniente Blueberry es una serie de historietas del Oeste francesa iniciada en 1963 por el guionista Jean-Michel Charlier y el dibujante Jean Giraud para la revista Pilote que narra las aventuras del Teniente de Caballería Mike Steve Donovan, alias 'Blueberry'

Las vicisitudes a las que asiste de primera mano le llevarán desde las guerras indias hasta el O.K. Corral, desde verse implicado en una maquinación contra el presidente Grant hasta tratar con el apache Gerónimo. Resuelto, astuto y cínico, Blueberry se las apaña para salir airoso de los lances que se le presentan y ser respetado por amigos y enemigos, ya sean blancos o pieles rojas.

Podemos asegurar que se trata sin duda de una de las mejores historias jamás contada en las páginas de un tebeo. Una obra ingente y maravillosa, tanto por calidad como por cantidad, desarrollada a lo largo de más de cinco décadas de arduo trabajo hasta superar el millar de páginas, y cuyas ramificaciones han dado lugar incluso a tramas secundarias relacionadas con el personaje y con alguno de los hechos que sucedían en la narración principal.

En ese tiempo, la que se pretendía en un principio como una divertida serie juvenil del Oeste pasó a convertirse en un referente indiscutible del cómic mundial, el mejor ejemplo de novela gráfica, una obra inteligente y adulta para regocijarnos una y otra vez con las imágenes del "western", tan solo con abrir una de sus páginas.

El Oeste de las aventuras de Blueberry es ilustrado auténtico y certero, con una elocuente economía de trazos. Si la exquisita representación de la acción y el movimiento hablan por sí solas (los giros, las caídas, los disparos, las cabalgadas...) me gustaría llamar la atención en particular sobre la ilustración del entorno, fiel protagonista de toda la serie.


Los paisajes y localizaciones se presentan siempre al servicio de la narración en magníficas y deliciosas imágenes, desde las mansiones de Georgia o los barrizales del Este, al áspero desierto de Sonora. La naturaleza es una pieza consustancial del género y su exposición e ímpetu (no digamos ya la lucha del hombre por doblegarla, aunque no sea el caso) se tornan esenciales a la hora de transmitirnos veracidad.

Si bien su fidelidad geográfica deja bastante que desear, el entorno físico resulta aquí tan omnipresente como magnético. A menudo las figuras humanas aparecen empequeñecidas, subrayando su grandiosidad. Son bonitas estampas que narran travesías o viajes a través de un entorno espectacular e indómito. Grandes cordilleras, amplios parajes boscosos, escenas panorámicas a ras de suelo y agrestes desiertos protagonizan estas viñetas, profundamente descriptivas pero tan sólo breves retazos paisajísticos supeditados a la acción.
Muchas veces la lectura trepidante a la que nos conduce la trama hace que pasemos por alto su observación y disfrute. Esto, aunque pueda dar la impresión contraria, no hace sino certificar la poderosa verosimilitud que otorga el grafismo de la obra, al tiempo que ofrece un placer añadido al lector en su relectura.



Las sombras tienen mucho que ver en todo. Ellas son las que nos crean la ilusión del relieve sobre el papel, las que engullen los rostros de los jinetes, las agujas de las coníferas o la raíz de los agrestes picachos; las que dan profundidad a la escena, como los postes de telégrafos o los raíles del ferrocarril perdiéndose en la distancia.


Especial mención merecen la representación de cañones y mesas del desierto, pétreos monumentos que emergen de la planicie transportándonos a un mundo aparentemente mágico e irreal, si no fuese por las cicatrices que dibujan sus estratos y las sombras rotundas que proyectan sus salientes. Ahí está el pulso ágil y el ojo naturalista de Giraud ('Moebius') para dar fe de realidad como no podría la mejor fotografía.

!Qué decir de las edificaciones y paisajes urbanos!. Las aventuras de Blueberry son unas "road-movies" a través de míticas ciudades y pueblos del Oeste, siempre al servicio de una trama sólida y desconcertantes complots.
Aunque la acción se desenvuelve por todo el Oeste, es en Arizona, México o las Rocosas donde mayoritariamente están localizadas las andanzas de aquel a quien los indios llaman 'Nariz Rota'.













Acompañándole recorreremos los confines del "far west"
desde Atlanta a Chihuahua, de Topeka a Durango, de Cedar Creek a la Sierra de la Tasajera... Una ruta por ciudades emblemáticas y poblados a medio hacer, aldeas de adobe y viejas misiones con sonoros nombres españoles, siguiendo la peripecia vital de Blueberry, envuelta su figura por el polvo cegador del desierto o la lluvia torrencial de una noche de perros...

Este es el país de Mike Blueberry, la tierra agreste de mesas rojizas y orgullosos saguaros, la última frontera entre el norte y el sur, lo salvaje y lo civilizado; el mismo solar que recorre junto a su inseparable escudero, borrachín y dinamitero, el viejo McClure (sosias de aquel mítico Walter Brennan). También es el territorio de tipos como el general 'Cabellos Rubios', Wild Bill Hickok, 'Angel Face', Caballo Loco o Gerónimo, quienes junto a una legión de personajes históricos y ficticios, (todos exquisitamente documentados) les salen al encuentro para originar las intrigas y desafíos que les dan vida.



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