Cat-1

Cat-1

Cat-2

Cat-2

Cat-3

Cat-4

Lo más reciente sobre Tradición



El Suroeste de los Estados Unidos es una vasta unidad geográfica que los mapas delimitan con las fronteras de Utah, Colorado... y muy principalmente con Nuevo México y Arizona, el verdadero Suroeste como paisaje humano y cultural. 

Disgregados por razones políticas, su riqueza étnica, su antigua historia y su común tradición hispana les han otorgado una personalidad diferenciada al resto de la Unión Americana, hasta llegar a empapar sus respectivos emblemas. Una unidad de destino que los acompañó a ser los últimos Estados en adherirse a la Federación, por 1912, hace ahora un siglo. Dos estrellas más fueron incorporadas a la bandera de los Estados Unidos, como sus bellas enseñas se añadieron a la simbología nacional americana.



     Las raíces de
         NUEVO MÉXICO




La sociedad femenina estadounidense 'Daughters of the American Revolution' (DAR) o 'Hijas de la Revolución Americana', una asociación patriótica reservada a mujeres distinguida por su activismo en pro de la preservación de la historia del país y en la educación, estuvieron muy involucradas con las designaciones de las banderas oficiales de los Estados desde los inicios de sus actividades, a finales del siglo XIX. Por 1920, las Hijas de la Revolución Americana sugirieron que un nuevo diseño quizás se adaptase mejor y fuese más adecuado al carácter único de Nuevo México, respecto a la enseña oficial vigente. Esta idea tuvo muchos seguidores y, como se había hecho en otros estados, se organizó para tal fin un concurso de diseños. El ganador fue el Dr. Harry Mera, un médico y arqueólogo de Santa Fe y la definitiva bandera del Estado fue confeccionada por su esposa, la señora Reba Mera.


El elegante motivo étnico y minimalista que centra la bandera es el antiguo símbolo del Sol de la comunidad Zía, un grupo indígena perteneciente a la etnia de los indios Pueblo, y fue hallado en algunas vasijas y enseres ceremoniales del siglo XIX en Zía Pueblo (condado de Sandoval, Nuevo México). Este símbolo, un círculo rojo con grupos de cuatro rayos que apuntan en cuatro direcciones, se llama 'Zía' y se centra en un campo de color amarillo.


Los antiguos indios Zía de Nuevo México consideraban sagrado al Sol. El 'Zía' se pintaba en las ceremonias en el suelo alrededor de las hogueras e introducían en él a los recién nacidos para presentarles y encomendarles al amparo del Sol. 

Por otro lado, el cuatro es el número sagrado de los Zía y se encuentra repetido en cuatro puntos irradiándose en cuatro direcciones desde el círculo. Las líneas superiores representan los 4 puntos cardinales (Norte, Sur, Este y Oeste) y las líneas inferiores representan las 4 horas de un día (Amanecer, Tarde, Crepúsculo y Noche); las líneas izquierdas representan las 4 fases de la vida (Niñez, Juventud, Edad Adulta y Vejez), mientras que las líneas derechas aluden a las 4 estaciones del año (Primavera, Verano, Otoño e Invierno). Todas las líneas convergen al sol, en un círculo interminable que es principio y fin. 

La comunidad Zía también creía que la vida llegó con cuatro obligaciones sagradas para los hombres: el desarrollo de un cuerpo fuerte, una mente clara, un espíritu puro y el interés por el bienestar del clan familiar. Como vemos, toda una brillante cosmografía que dota de contenido y personalidad a la enseña de Nuevo Méjico. Incluso figura también con motivo de un singular Saludo Oficial a la bandera de Nuevo México"Símbolo Zia, símbolo de amistad perfecta entre culturas unidas."


Los colores rojo y amarillo de la bandera del Estado de Nuevo México son el rojo y el amarillo de la vieja España, primera nación soberana del territorio, y cuya huella y legados son seña de identidad y orgullo para los novomexicanos.


El Gran Sello del Estado de NUEVO MÉXICO

El gran sello o escudo de Nuevo México es profuso en elementos simbólicos. A la derecha de la composición podemos observar el águila posada sobre el nopal devorando una serpiente, el escudo de México recreando el antiguo mito fundacional del imperio azteca (ver http://bitly.com/UeHKO9 EL AGUILA Y LA SERPIENTE Junio 2012), que viene a significar que Nuevo México atesora las tradiciones americanas indígenas, españolas y mexicanas, como fruto de su rica historia y pasado.


Centrada y protagonizando el sello, con las alas extendidas y erguida sobre el águila mexicana en actitud superior, una gran águila americana de cabeza blanca sostiene unas flechas en sus garras. Son la representación del cambio de soberanía tras la guerra de 1848 en la que los Estados Unidos arrebataron el territorio a México, pero el emblema pretende mostrar también la protección de la dominación estadounidense de Nuevo México hacia su herencia y cultura novohispanas. 

Bajo la escena un pergamino luce la leyenda en latín "Crescit Eundo", que significa "crece a medida que avanza", según la cita de un poema en el que se describe el impulso vertiginoso de un rayo aumentando su fuerza a medida que se mueve a través del cielo.




La estrella cobriza de              ARIZONA
La bandera de Arizona tiene un curioso origen deportivo. Su nacimiento se remonta al año 1910 con motivo del Campeonato Nacional de Rifle en Camp Perry, Ohio, cuando todavía era un territorio administrado federalmente. Las competiciones de Camp Perry echaron a rodar por 1907 y rápidamente se convirtieron en un prestigioso evento anual que continúa hasta nuestros días. Miembros del Equipo de Rifle de Arizona presentes en la competición observaron que el resto de los equipos estatales portaban banderas y emblemas y, dado que el equipo de Arizona carecía de tal panoplia, ello atrajo la atención de un Guardia Nacional de Arizona, el coronel Charles Wilfred Harris, quien se desempeñaba como capitán del equipo de tiro. El Equipo de Rifle de Arizona comprendió que debía dotarse de una bandera para su representación en futuros encuentros de la competición.

La idea para el diseño de la bandera fue concebida por el mismo coronel Harris. Sus prioridades pasaban por asegurarse de que los colores a elegir reflejasen valores y fidelidad históricos. Tras algunas vacilaciones Charles Harris diseñó finalmente la bandera para el equipo de rifle de Arizona en la Liga de Partidos de 1911, siendo cosida por la señora Nan D. Hayden, esposa de Carl Hayden, primer representante de Arizona en el Congreso que luego se convertiría en senador de los Estados Unidos.

No fue la última. Animado por Hayden en el propósito del elaborar un simbolo identificativo civil, en 1912, a resultas de la admisión de Arizona como Estado de la Unión, Harris diseñó una bandera muy similar a la realizada un año antes, esta vez como la definitiva enseña del Estado de Arizona. La bandera fue aprobada por la Legislatura del Estado de Arizona el 17 de febrero de 1917, aunque adoptada con numerosos votos en contra y con la negativa del gobernador Campbell a firmar el proyecto de ley.

Según se articula en su legislación, la bandera del Estado de Arizona "representa a la estrella de cobre de Arizona emergiendo de un campo azul frente a una puesta de sol". La bandera de Arizona se divide en dos mitades con una gran estrella de cinco puntos de color del cobre en el centro. 

Los 13 rayos de rojo y oro en la mitad superior de la bandera representan las 13 colonias originales de la Unión y al sol poniente sobre el desierto. Los colores rojo y amarillo con que se representan los rayos de sol son los colores de los primeros estandartes que ondearon en Arizona, los de España y sus conquistadores, liderados por Francisco Vázquez de Coronado, quien en su búsqueda infructuosa de las Siete Ciudades de Cibola exploró y tomó posesión del territorio en 1540. Arizona formó parte del virreinato de Nueva España englobado en la provincia española de Nuevo México hasta 1821, año de la independencia mexicana, y fue segregado del territorio novomexicano a raíz de la Guerra de Secesión Americana. El rojo de los rayos del sol es el mismo tono de rojo de la bandera de los Estados Unidos.

Puesto que Arizona era el productor más grande del cobre en la nación, una estrella de cobre fue colocada en el centro de la bandera. La mitad inferior de la bandera es un campo de azul, el mismo azul que se encuentra en la bandera de los Estados Unidos simbolizando la libertad. 
El amarillo del sol y el azul de la parte inferior de la bandera son los colores del Estado de Arizona.

El Gran Sello del Estado de ARIZONA

La circunstancia de territorio segregado del resto de la antigua provincia colonial, deshabitado en su mayor parte, y colonizado y poblado posteriormente a su anexión con inmigración mayoritariamente anglosajona, hacen que el escudo de Arizona no alcance la profundidad simbólica de su Estado vecino y hermano. El sello oficial de Arizona se limita a mostrar los principales recursos y actividades del estado, a título meramente descriptivo. 

Cuenta con una cadena de montañas de fondo con el sol naciendo tras las cumbres, una presa hidraúlica y un lago, campos de regadío y sembrados, ganado de pastoreo y un molino con un minero portando un pico y una pala.
La escena es encuadrada en un escudo que encabeza el lema "Ditat Deus", "Dios es riqueza" en latín. 

Como el resto de sellos americanos, su denominación circunscribe el símbolo junto al año de ingreso en los Estados Unidos (1912).


Algunas fuentes:
http://es.wikipedia.org
http://www.statesymbolsusa.org


 
En vísperas de la festividad del Día de Difuntos y Todos los Santos, denominado en Norteamérica como Día de los Muertos, no eludimos la ocasión de referirnos a una de las terroríficas historias que en torno a estas fechas vuelven a citarse por la Frontera para congoja y deleite de unos y otros. 
Se trata de la Leyenda del Charro Negro. 


UN CHARRO DEL OTRO MUNDO
Según llevan largo tiempo relatando los habitantes de algunos estados mexicanos, al concurso de las tinieblas del atardecer y la noche, un misterioso jinete se aparece a los desprevenidos viajeros de caminos rurales y poblaciones remotas. Se trata de un hombre alto y enjuto, de tez clara y apariencia cadavérica, con largos y huesudos dedos, blanquecinos en la oscuridad de las sombras. Jinete sobre un caballo negro de pelo brillante y lustroso, pero con ojos espeluznantes que parecen lanzar fuego, viste asimismo traje negro de charro y cubre su cabeza con las anchas alas de un negro sombrero charro de dos pedradas.

Tras su fantasmagórica aparición, con sus larguísimas uñas agarra una bolsa que cuelga del caballo y la ofrece a los aterrados hombres sin mediar palabra, abierta para mostrar su interior lleno de dinero y monedas de oro, y les hace señas para que alguno la tome... Y también dicen que hasta ahora nadie ha querido recibir aquella bolsa de riquezas por temor a una jugarreta del demonio... Nadie le oyó llegar ...nadie le oye marcharse, aunque todos le hayan visto desaparecer al galope sin que los cascos de su zaíno alazán tocaran el suelo...
 

La leyenda interpreta lo que aguarda al codicioso dispuesto a tomar el regalo del Charro Negro: pasar a tomar su lugar, la muerte y la condenación entre las almas del purgatorio, condenado a vagar hasta que otro pobre desgraciado acepte sus monedas. En otra variante nos encontramos al Charro Negro asumiendo el papel de cobrador de deudas, aparecido para cobrarse un hijo como pago de su ayuda infernal por sacar a sus deudores de la pobreza. Se cuenta que quienes acepten el trato estarán obligados a criar una enorme serpiente capaz de hablar en sueños y exigirles en el futuro en hijos el pago de su favor.

Aunque se cuenten con distintas variantes según el estado de México donde nos encontremos, bien sea en Puebla, Veracruz, Tlaxcala o Hidalgo, en esencia muestran historias muy similares. Las de un misterioso jinete que ofrece jugosas recompensas a cambio de almas, un advertencia del Mal contra las debilidades humanas. Todas tienen en común sus origen en entornos rurales de miseria y necesidad, donde sólo se confía en una intervención sobrenatural para abandonar la miseria. Campo abonado por consiguiente a la religiosidad y al ocultismo. Es ahí además donde la tradición católica del castigo y la culpa se plantean como cortafuegos a los pecados de la avaricia y la codicia, pantalla de temor a su vez contra quienes pretendan modificar el orden establecido.

'CHARROS NEGROS' TERRENALES  
'Charro Negro' también es el nombre de una bebida muy famosa en México, que se prepara a base de tequila y refresco de cola del siguiente modo: 1/4 de tequila, jugo de medio limón, una pizca de sal, cuatro cubitos de hielo y cola hasta rellenar el vaso. Los mejicanos, con el humor que les caracteriza, suelen decir "empinarse un charro", pues en algunas cantinas en México la bebida se presenta con un sombrerito charro y un zarape.

También alude a un personaje de películas e historietas similar al personaje del 'Zorro', muy popular sobre los años cuarenta del pasado siglo. El actor que asumió al personaje era Raúl de Anda Gutiérrez, en la serie de cuatro películas que se hicieron sobre las aventuras del 'Charro Negro'. Fueron 'La venganza del Charro Negro' (1941), 'La vuelta del Charro Negro' (1941), 'El Charro Negro' (1940) y 'El Charro Negro en el norte' (1949).

Respecto a la leyenda... ¿verdad, mentira, superchería?, ¿producto de la imaginación?... Como todas las leyendas, nadie lo puede asegurar ...aunque lo más probable es que si el Charro Negro se atreviese a incordiar por algunos estados mexicanos recibiría tal cantidad de plomo encima como para no volver a asomar la calavera jamás. 
Mientras tanto, ¡la Leyenda continúa!!!


Con la colaboración de:
http://sobreleyendas.com/2012/10/08/la-leyenda-del-charro-negro/

http://www.elaviso.com/cuentos-y-leyendas/1817-la-leyenda-del-charr.html

Hay algo más allá de las pintorescas estampas que el western nos brindó de los aborígenes Norteamericanos. Guerreros tenaces y esforzados en la batalla, orgullosos, incólumes y sufridos en la derrota; siempre tuvieron además una filosofía de profundo respeto por la naturaleza y el medioambiente. Su cosmografía se articulaba en torno al respeto a sus ancestrales tradiciones y dignidad de hombres libres. Es por esto que sus proclamas, comentarios y proverbios tienen el valor añadido de la lucidez crítica de quien, víctima inexorable de la Historia, afronta su destino desde la lucha y desde la razón. 

En estos momentos en que el poder y el dinero campan para subyugarnos, arrebatarnos el futuro y la libertad, degradarnos a súbditos y asimilarnos a la condición de mercancía, tal vez venga bien tener presente algunas de las frases que nos legaron los míticos Jefes Indios de Norteamérica, enfrentados a retos más vitales pero como poco semejantes. Rezuman sinceridad, autenticidad, amor por la vida y redaños para encarar la adversidad. 

Detrás de su discurso vital, tal vez sus palabras nos ayuden a no olvidar, a mantenernos despiertos y vigilantes frente a la claudicación, a retomar el camino de la dignidad, soslayada por las trampas del mercadeo. En verdad conmueve la entereza de aquellos líderes. Ninguno fue sorprendido jamás en corruptelas o fraudes, ni aceptó con indiferencia la ruina de su pueblo...


"Nuestro pueblo se derrite como la nieve en las laderas de las colinas al calor del sol, mientras que los miembros de vuestro pueblo brotan de la tierra como los tallos de hierba en primavera."
"No queremos riqueza. Queremos educar a nuestros hijos correctamente. La riqueza no nos hará bien. No podemos llevarla al otro mundo. No queremos riqueza. Queremos paz... y amor."

Mahpiua Luta, 'Red Cloud' ('Nube Roja'), Jefe sioux Dakota (1822-1909).

"El hombre blanco sabe cómo hacer todo, pero no sabe cómo distribuirlo."
"Si el gran Espíritu hubiera deseado que yo fuera un hombre blanco me habría hecho blanco... ¿Es un agravio amar a mi pueblo?, ¿soy malvado porque mi piel es roja?... ¿porque soy un sioux?. Dios me hizo un indio."
"El Gran Espíritu nos dio esta tierra y aquí estamos en casa. No quiero que roben a mi pueblo... quiero que todos sepan que estoy en contra de cualquier venta de nuestra tierra."

Tatanka Yotanka, 'Sitting Bull' ('Toro Sentado'), Jefe Sioux Hunkpapa (1837-1890).
 

"Sólo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder..."
Pontiac, Jefe Ottawa (1720-1769)
.

"Continuad contaminando y corrompiendo vuestro lecho y cualquier noche moriréis ahogados en vuestra propia suciedad. Eso sí..., caminaréis hacia la extinción rodeados de gloria y espoleados por la creencia en un Dios que os da poder sobre la Tierra y sobre los demás hombres.
Cuando todos los búfalos se hayan ido, los caballos salvajes hayan sido domados, el rincón más secreto del bosque invadido por el ruido de la multitud y la visión de las colinas esté manchada por los alambres parlantes, cuando desaparezca la espesura y el águila se extinga, habrá que decir adiós al caballo veloz y a la caza."

'Jefe Seattle', Jefe de los Suquamish (¿1.786? -1.866). 

"No creo que la medida de una civilización sea cómo de altos son sus edificios de cemento sino cómo de bien ha aprendido su gente a relacionarse con su entorno y sus semejantes."
'Sun Bear', Jefe Chippewa.
 
 
"En ausencia de lo sagrado, nada es sagrado. Todo es para la venta."
"Puedo decir ahora mismo que no hay secretos, no hay misterios, solo hay sentido común."

Oren Lyons, Onondaga.
 

"Dejar las escopetas y las espadas, la causa de toda nuestra envidia, o podeis morir de la misma manera."
"No haces preguntas mientras creces. Observas, ves, escuchas, esperas y la respuesta llega por si misma."
 
Wahunsonacock.

"Uno no vende la tierra sobra la cual la gente camina."
Ho-ka hey! ¡Es un buen día para pelear!
¡Es un buen día para morir!
¡Corazones fuertes, corazones valientes, al frente!
Corazones débiles y cobardes, a la retaguardia."

'Crazy Horse' ('Caballo Loco'), Oglala Lakota (1849-1877).

"No existe otro clima o suelo como el de Arizona. Es mi tierra, mi casa, la tierra de mi padre, a la que ahora no me dejan volver. Quiero terminar allí mis días, y ser enterrado entre aquellas montañas."
Gerónimo, Apache Chiricahua (1829-1909).




Uno de los emblemas con mayor fuerza visual y simbólica del mundo es el escudo nacional de México. De profundo significado y definición (variable, como veremos, a través del tiempo), posee además una poderosa carga narrativa. Un composición figurativa de gran fuerza y armoniosa estética. Una escena natural que logra aunar leyenda, historia, sentimiento y raza. Un emblema con garra.

El escudo de México está inspirado en la leyenda azteca sobre la fundación de México-Tenochtitlan. Según se narra, los aztecas vivían tranquilos en Aztlán, actualmente Nayarit, cuando su Dios principal llamado Huitzilopochtli habló a los sacerdotes instando a los aztecas a abandonar Aztlán. Deberían partir a la búsqueda de una nueva tierra donde darían lugar a un nuevo pueblo que alcanzaría grandes riquezas y poder sobre otras comunidades. Sólo sabrían que habían llegado a aquella tierra prometida cuando encontrasen un águila posado en un nopal devorando una serpiente. Y cuenta la leyenda que después de aproximadamente 302 años de búsqueda encontraron por fin la señal en el valle de México, sobre un islote del lago de Anáhuac, donde fundaron su grandiosa capital, Tenochtitlán. 
Año 1867

Este hecho es considerado la fundación de México, siendo la representación de la profecía de Huitzilopochtli adoptada como símbolo nacional: el águila, de perfil izquierdo, erguida y posada sobre un nopal en medio de un islote, apoyada sobre su pata izquierda mientras con la pata derecha y con el pico desgarra una serpiente de cascabel.

El modelo vigente fue dibujado por el artista Francisco Epens Helguera y ratificado con su firma por los tres poderes de la Unión Mexicana, en la presidencia de Gustavo Díaz Ordaz, quedando depositado en el Archivo General de la Nación, en el Museo Nacional de Historia y la Casa de Moneda.

El escudo desde su origen
El significado original de los símbolos era distinto al actual en numerosos aspectos: El águila era una representación del dios sol Huitzilopochtli, una deidad tan importante para los aztecas como que éstos se llamaban a sí mismos "el pueblo del Sol". La serpiente representaba la sabiduría y renovación de la vida, y su aparición guardaba connotaciones relacionadas con el dios Quetzalcóatl, la llamada "serpiente emplumada". El nopal, llamado 'tenochtli' en náhuatl, ha representado siempre la isla sobre la que se fundara Tenochtitlán. Sus frutos, las tunas rojas, simbolizaban para los aztecas el corazón de los hombres. El islote sobre el que se sitúa el nopal es el glifo de Copil hijo, Malinalxóchitl, primer sacrificado a Huitzilopochtli, según la leyenda azteca, ahogado en el lago de Texcoco. 

Año 1887
La historia de su uso como emblema nos lleva a la representación más divulgada de las numerosas águilas aztecas, la que se ha denominado Piedra del Escudo Nacional, o 'Teocalli de la Guerra Sagrada', una talla en piedra ejecutada con gran cuidado y maestría. Es una representación de un templo azteca con alfardas, escalinatas y un disco solar con dos dioses al frente. En su parte posterior está esculpida el águila que marca la leyenda de Tenochtitlán. Según los arqueólogos data de cerca de 1507 o 1508 y aparece en el Códice Mendoza.

Sin embargo, una revisión exhaustiva de los restos arqueológicos, pinturas, manuscritos y códices postcortesianos, muestra que no había una serpiente en la leyenda original. En algunas ilustraciones aztecas, como el Códice Mendocino, sólo se muestra un águila, mientras que en el Códice Ramírez, se cita que Huitzilopochtli ordenó a los aztecas encontrar un ave preciosa parada sobre un nopal. En el texto 'Chimalpahin cuauhtehuanitzin', el águila está devorando algo, pero no se menciona qué es. Incluso otras versiones muestran al águila agarrando el símbolo azteca de la guerra, el glifo 'atlachinolli', el "agua que arde".

En realidad, la escena del águila devorando a la serpiente habría sido considerada como impropia por aquellos mismos aztecas a quienes se pretende aludir. La historia del águila y la serpiente se derivó de una traducción incorrecta de la crónica 'Mexicayotl' de Hernando de Alvarado Tezozómoc. Se tradujo la frase náhuatl 'ihuan cohuatl izomocayan', "la serpiente silba", como "la serpiente es destruida". Basándose en este texto el padre Diego Durán reinterpretó la leyenda, de forma que el águila representaba el Bien mientras que la serpiente representaba el Mal y al pecado. A pesar de su imprecisión y tergiversación de la mitología precolombina, este significado fue adoptado al corresponderse con la tradición judeocristiana europea, siendo utilizado por los misioneros para la catequesis y conversión de los pueblos indígenas al cristianismo. El padre Durán la expondría generalmente por primera vez en 1582 para ilustrar su Atlas de la historia de los indios de la Nueva España e islas de Tierra Firme, y pronto fue adoptada por otros. No sería hasta la guerra de independencia que se usaría como escudo de armas.

Año 1916
Otra curiosidad desmitificadora hace referencia al ave del escudo, el águila real. Sin embargo, en un estudio de 1960 el ornitólogo mexicano Martín del Campo identificó al ave del códice como un 'caracara' o "quebrantahuesos", una especie de rapaz muy común en México (aunque el nombre "águila" es incorrecto, puesto que el 'caracara' es un tipo de halcón). De cualquier manera, el águila real se consideró como el águila mexicana para fines de representación oficiales, y por la misma razón se la considera como el ave oficial de México. 

Respecto a la serpiente, cuando el padre Durán la introdujo en su narración originalmente se trataba de una serpiente acuática. No fue si no hasta 1917 cuando fue representada como una serpiente de cascabel, por ser más común que las variedades acuáticas en las ilustraciones prehispánicas. Independientemente de esto, el diseño y coloración de la serpiente en el escudo moderno no corresponden con los de ninguna especie, siendo inspirados por una representación de Quetzalcóatl, la mítica serpiente de cascabel con plumas de quetzal. 

Significado actual 
Aunque los elementos principales del emblema de México permanecen a día de hoy, desde su adopción hasta el presente, al escudo nacional se le han atribuido gran variedad de significados. Estos que se detallan son los más comunes:

El águila real en actitud de combate devorando una serpiente de cascabel, representa al pueblo mexicano, e intenta mostrar que México, con su pose combativa, está listo para encarar los retos que la vida y el mundo le presenten.
Año 1934
La serpiente por su parte tiene un significado bastante obvio: representa al Mal y a los enemigos de la nación. Sin querer, el padre Durán se salió con la suya...

El nopal con cinco pencas sobre el que está posado el águila, que muestra además algunas inflorescencias. Cuenta con 32 espinas frontales que podrían representar los 31 estados de la Unión más el Distrito Federal, aunque este aspecto no ha sido reconocido oficialmente.

El islote tiene un listón con franjas de colores: el verde representa la esperanza y la victoria, el blanco simboliza la pureza de ideales y el rojo es deudo de la sangre que derramaron los héroes nacionales.

En la parte inferior hay una guirnalda, una corona abierta de ramas en forma de semicírculo, compuesta por ramas de roble al lado izquierdo, que simbolizan fuerza y determinación, mientras del lado derecho son ramas de laurel las que aluden a la gloria y la victoria de México.

Con el soporte de:
http://es.wikipedia.org
http://www.sitesmexico.com/mexico/escudo-mexico.htm 


UNA HISTORIA DE LA CERVEZA YANKI


Fue en México donde tuvo lugar la primera producción de cerveza de América, cuando el sevillano Alonso de Herrera, con la consiguiente autorización real, construyó en 1543 una cervecera en la pequeña población mexicana de Amecameca. El producto obtenido fue llamado "Zerbeza", sin mayor aceptación por aquel tiempo, puesto que las preferencias de los españoles se orientaban comunmente hacia el vino, mientras que los indígenas preferían el pulque, la chicha...

Al contrario, la cerveza tuvo un lugar primordial en la vida de los primeros colonos anglosajones de la fachada noratlántica de Norteamérica. En cada nuevo asentamiento se preocuparon siempre de obtener cerveza debido a que las "ales" que venían de la metrópoli se agotaban con celeridad. Esta situación se les hizo insoportable y se sabe que el mismísimo gobernador de la colonia de Plymouth se quejó en repetidas ocasiones de la falta de tan preciado líquido.

Los racionamientos de cerveza fueron continuos en esos primeros días de la colonización, a pesar de que había barcos que embarcaban en los puertos ingleses con destino al nuevo mundo, tres veces más cerveza que agua. Es necesario señalar que la cerveza se valoraba entonces como un alimento y formaba parte de la dieta diaria de aquellos nuevos colonos, ya que lógicamente "era buena para la salud". En concreto, existía entre los mismos médicos el convencimiento de que la cerveza caliente era mucho mejor para la salud que el agua.

Una tradición encomiable
Dicen los historiadores que un protagonista crucial para la fabricación de la cerveza en Estados Unidos fue el jefe indio Samoset, de la tribu de los "Wampanoag", quien habría inducido a los pioneros a elaborar cerveza en base al maíz. De hecho, parece que allá por el 1622 el mismísimo gobernador de Connecticut, John Winthrop, elaboró una cerveza en base a este cereal cultivado por los indios. También hay que tener en cuenta en esta primera etapa cervecera norteamericana, el importante papel desempeñado por las laboriosas amas de casa de la colonia, que lo mismo que hacían la comida o mantenían limpio el hogar, se dedicaban con destreza y especial habilidad a elaborar cervezas artesanales para ser consumidas en la propia casa. Esta tradición duró cerca de 300 años.

De entre los nuevos pobladores merece especial mención la colonia holandesa, que introdujo nuevos métodos de elaborar cerveza más modernos que los tradicionales ingleses. Algunas fuentes afirman que habrían sido los holandeses los primeros en utilizar el lúpulo en el nuevo mundo. De cualquier manera, fueron Adrian Block y Hans Christiansen quienes han sido aceptados como los primeros "cerveceros de la isla de Manhattan y por tanto de Estados Unidos", allá por 1612-13. A estos conocidos cerveceros les seguirían otros como Jean Vigne, Rutger Hendrikson y Peter Minuit, que construyó su cervecera en lo que hoy es el centro de ManhattanEl área de Boston fue otra de las pioneras en la elaboración de cervezas en Norteamérica, destacando conocidos cerveceros como E. Dowling, Samuel Cole,"Captain Sedwick" y John Appleton

También es curioso señalar que el gobernador de la colonia de Georgia, James Ogelthorpe, prohibió en su territorio el consumo de alcohol duro; sin embargo, promovió el consumo de la saludable cerveza inglesa. El gobernador, asimismo, ofreció a cada nuevo colono 44 galones de cerveza como acicate para instalarse en aquellas tierras. Se empezaba en aquellos tiempos a controlar, en cierto modo y manera, el consumo y las garantías sanitarias de la cerveza y por ello, sobre 1667, la colonia de Massachusetts legisló que la cerveza se elaborase en base a unos mínimos entre los que destacaban, la calidad que debía tener la malta y también las mezclas que se podían realizar.

A finales del XVII y principios del siglo siguiente el hermanamiento de las nuevas cerveceras y de las Colonial Ale Houses (las cervecerías de la época) era perfecto, ambas se necesitaban mutuamente y colaboraban de manera clara en el aumento del consumo de cerveza en las colonias. Cuando en un territorio alguien quería instalar una taberna y no existía cervecera alguna, no quedaba otro remedio que elaborar sus propias cervezas. Es significativo el hecho de que las tabernas proliferaran enormemente en aquella época a pesar de la presión que ejercía el Gobierno para restringir este tipo de licencias. Sin duda, el apoyo popular a este tipo de establecimientos podía más que la burocracia y las voces que se alzaban a favor de la prohibición. Fueron muy populares en la ciudad de Boston durante ese período de tiempo los locales conocidos como "Green Dragon Tavern", que se encontraba situado en Union Street, y que durante más de 120 años (establecido en 1680) estuvo ofreciendo magnífica cerveza elaborada en sus locales; y también la taberna "Blue Anchor", que ofrecía a los marineros que en ese puerto atracaban una "ale" de categoría superior.


La Charrería es un arte, una cultura, una tradición y un deporte que se practica tanto en México como en los Estados Unidos, y cuyo elemento central es LA CHARREADA o Jaripeo. Se trata de un evento festivo que incorpora la competencia y la exhibición ecuestre, una indumentaria especial, suertes a caballo, música y gastronomía típicas. 

Como deporte, se cumple con los reglamentos de la Federación Mexicana de Charrería, mediante los cuales los participantes masculinos o charros compiten en el floreo de reata (las habilidades artísticas con el lazo, soga, cuerda o reata) y en las suertes ecuestres. Por otro lado las escaramuzas charras son equipos conformados exclusivamente de mujeres, las mismas que ejecutan peligrosas exhibiciones cabalgando “a mujeriegas” o en albarda, una silla para montar a caballo con las dos piernas de un solo lado en lugar de sentarse a horcajadas sobre el lomo del animal.


La Charrería tiene su cuna en las prácticas ecuestres y el manejo de la ganadería extensiva empleadas por España en la colonización de América. Por todo el continente fue evolucionando y adaptándose a las distintas peculiaridades de regiones y climas. En Norteamérica, grandes haciendas, misiones y presidios fueron los escenarios donde la agricultura y la cría extensiva del ganado generaron el tipismo rural de donde surge el charro mexicano. A principios del Siglo XIX en México, la gente de las haciendas organizaba celebraciones en las que los charros demostraban sus habilidades y competían con otros charros. Un siglo más tarde, como resultado de la Revolución Mexicana, las vastas haciendas fueron divididas, lo que obligó a muchos a abandonar el campo y emigrar a las grandes ciudades. Con el deseo de perpetuar sus tradiciones los charros se reunieron entonces y formaron asociaciones para poder preservar y promover sus tradiciones. Este fue el inicio de la Charrería como deporte. La Federación Mexicana de Charros se fundó en el Ciudad de México en 1933 para gobernar a las diferentes asociaciones charras que estaban surgiendo. 

La Charreada, torneo distintivo de la Charrería, se efectúa en sus escenarios propios llamados lienzos charros. Un lienzo charro es un ruedo de 40 metros de diámetro con un callejón de lienzo de 12 metros de ancho por 60 metros de largo que conduce hasta él. Aquí es donde acude un extenso público para apreciar las llamadas suertes charras y también para dar apoyo a sus partidarios. Además, en las charreadas no puede faltar un Tamborazo o una Banda que al compás de su música llena de alegría al público y a los competidores de cada asociación charra. Estos equipos demuestran su maestría en la arena por medio de nueve pruebas o suertes, que son calificadas por los jueces en función de su estilo y ejecución.
 



El espectáculo se inicia con el Desfile de los equipos charros participantes, que recorren el lienzo al ritmo de la "Marcha de Zacatecas" y saludan al público, para luego retirarse y dar lugar a la primera de las suertes, la cala del caballo, en la que es evaluado el nivel de control que el jinete tiene sobre el caballo a través de distintos ejercicios.







La suerte que sigue se llama piales en el lienzo, y en ella el charro intenta lazar las patas traseras de una yegua a la carrera y detenerla por completo amarrando la soga en la cabeza de su silla de montar. Para conseguirlo dispone de tres oportunidades.









El tercer evento se conoce como colas, donde el charro tiene cabalgar hasta un novillo, tomarle el rabo y enrredarlo habilmente alrededor de su pierna para luego salir a todo trapo y lograr que la res caiga. Debe hacerlo en no más de 60 metros.

 






Entre las colas y el jineteo tiene lugar la escaramuza. Este evento es ejecutado por mujeres en equipos de ocho. La intervención de la escaramuza es una demostración de ejercicios ecuestres que requieren gran precisión, agilidad y audacia, pues además deber realizarlos montadas en albarda o a “mujeriegas”, con la pierna derecha cruzada, y en sincronía con el acompañamiento musical.


 



La cuarta prueba es el jineteo de toros, donde el charro debe montar al toro hasta que este deje de cocear y lo "dome". El toro encerrado en un cajón es "pretalado", esto es, se le coloca un cintillo alrededor del lomo para que el charro pueda sostenerse.


 





En la suerte conocida como la terna, un equipo de tres jinetes deben lazar una res, primero alrededor del cuello y luego de las patas traseras, para derribarla, una vez puesta la soga a la cabeza de la montura. Deberán lanzar sus lazos a caballo cada uno sucesivamente hasta en tres oportunidades y en un tiempo máximo de seis minutos. 





La sexta suerte es el jineteo de yeguas donde el charro monta un caballo bronco, sin domar, desde un cajón que se abre al ruedo, y finaliza cuando el jinete cae a la arena. El jinete puede hacerlo "a la greña", agarrándose unicamente a las crines del animal, o "al pretal", como en el jineteo de toros.







El octavo evento son las manganas que consisten en que el charro tiene que lazar las patas traseras y delanteras de una yegua corriendo alrededor del ruedo hasta hacerla caer. Esto se hace tanto a caballo como a pie. Se ofrecen tres oportunidades que deben ser rematadas de manera distinta para añadir puntuación al equipo perteneciente.





La novena y última suerte de la charreada es el paso de la muerte, considerada una de las más difíciles. El charro cabalga (jinetea) su caballo sin silla para saltar desde él hasta una yegua salvaje lanzada a la carrera y mantenerse en ésta sosteniéndose de sus crines hasta que deje de resistirse y se detenga. El charro solo podrá dar dos vueltas al ruedo en pos de la ejecución de la suerte y no podrá caerse en ella para obtener puntos a su favor.


Por último se cuenta con el charro completo, un tipo de competición que consiste en que un mismo charro ejecuta todas las suertes salvo el jineteo de yeguas y las ternas, demostrando que reune todas las aptitudes para ser lo que se dice "un charro completo". 


En la Charreada toda la familia participa y se involucra, ya sea como jinetes, entrenadores, preparando el vestuario, con los músicos, bailarines o como público. La elegancia y disciplina de las charreadas proveen el marco adecuado para la convivencia y la participación familiar, al tiempo que celebran y honran su legado cultural, ya sea al sur o al norte de la frontera.
 

En los Estados Unidos, la práctica del deporte de la charrería, empezó en los años setenta cuando los méxico- americanos, buscando maneras de expresar el orgullo por su cultura y tradiciones, solicitaron a la Federación Mexicana de Charrería apoyo para establecer charreadas con carácter oficial. Las charreadas en los Estados Unidos siguen las mismas pautas y reglamentos de la Charrería en México. La atmósfera creada en el lienzo charro por el vestuario, la música y los platos típicos da a los mexicanos residentes fuera de su país la oportunidad de celebrar su identidad y les permite tener una conexión cultural con México. 


Esta es una breve reseña del desarrollo de La Charreada, un espectáculo artístico de admirable belleza donde se citan tradición popular, esforzado arrojo y pericia con las bestias. Sin menoscabo de su vida, con precisión y estética.  

Disponen de más información en el siguiente enlace: www.asociacionnacionaldecharros.com/blog/


Con el soporte de:
www.decharros.com
www.mundocharro.com.
http://es.wikipedia.org/wiki/Charrer%C3%ADa



Canciones

Vídeos

Filmoteca

Cat-5

Cat-5