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septiembre 2012


El western es sin duda una de las grandes creaciones culturales de Norteamérica. En realidad, la vida de los cowboys clásicos fue breve, entre final de la Guerra de Secesión americana en 1865 y los años 1880- 90, debido a que eran necesarias cada vez más reses para alimentar a un territorio en progresivo crecimiento. A este condicionante se le fueron uniendo las malas condiciones atmosféricas, la caída del mercado de la carne y las contínuas luchas entre agricultores y ganaderos.

Todo eso hizo que los vaqueros fueran abandonando los ranchos del Oeste y buscasen otro modo de ganarse la vida. Muchos dirigieron sus miradas y destinos hacia Hollywood, hasta tal punto que se dice que en los años 20 llegaron a la Meca del Cine hasta unos 500 cowboys al año. Por tal motivo, muchas de las películas del Oeste de entonces se plantearon como reconstrucciones de la vida real y, desde famosos forajidos como Al Jennings o Enumett Dalton hasta sheriffs como Bill Tilghman llegaron a ser los protagonistas de estos films. Tilghman en particular, que fue el último de los grandes sheriffs del Oeste y protagonizó un buen puñado de películas, llegó a interrumpir uno de aquellos rodajes para apresar a unos asaltadores de bancos, mezclando realidad y ficción hasta límites insospechados.




La mayor parte de la inspiración para las películas del Oeste procedía de las novelas baratas, ayudadas por espectáculos de circo donde se representaban persecuciones de dligencias, ataques a trenes, etc..., y también algunas obras teatrales. El personaje que reunió todas estas fuentes fue el coronel William F. Cody, el insigne 'Búffalo Bill', plasmándolas en su ya famoso circo; además llegó a producir e interpretar una película sobre sus aventuras en 1913.

La Historia de los primeros tiempos del "rey de los géneros" cinematográficos es la de quienes le dieron vida y labraron el camino hacia los clásicos reconocidos de su Edad de Oro, en las décadas de los años 50 y 60 del pasado siglo. He aquí una breve reseña de las principales estrellas pioneras. Son siete y son magníficos:

'BRONCO BILLY'
El primer cowboy estrella fue Gilbert M. Anderson, más conocido como 'Brocho Billy'

En el temprano film de Edwin S. Porter y B. Martinetti "Asalto y Robo al Tren" (1903), Anderson llegó a interpretar tres papeles: la víctima del atraco, un miembro de la patrulla del sheriff y el forajido al que perseguía. Tras ver la cinta por vez primera en un teatro de vodevil y sentirse abrumado por la reacción del público, Anderson decidió dedicarse a la industria cinematográfica, y empezó a escribir, dirigir y actuar en sus propios westerns.

Gilbert M. Anderson actuó en más de 300 cortos para la compañía Essanay Studios de la que era cofundador. Aunque hizo una gran variedad de papeles, consiguió una enorme popularidad en una serie de 148 cortos western mudos, convirtiéndose en la primera estrella cowboy del cine, 'Broncho Billy'


Escribiendo, actuando y dirigiendo la mayor parte de dichas películas, Anderson también encontró tiempo para dirigir una serie de westerns cómicos protagonizados por Augustus CarneyEn sus mejores momentos llegó a cobrar 125.000$ como director, productor y estrella.
WILLIAM S. HART
El sucesor de 'Bill' fue William S. Hart, procedente de Broadway, considerado uno de lo más grandes intérpretes del momento. De ahí que se dijese que la 'S' de su nombre era la inicial de Shakespeare.

Fascinado por el Viejo Oeste, adquirió el revólver de Billy 'the Kid' y fue amigo del legendario Wyatt Earp y de Bat Masterson. Debutó en el cine en 1914 y, tras actuar en papeles secundarios en dos cortos, consiguió el estrellato con el primer papel en "The Bargain". 


Hart estaba particularmente interesado en hacer westerns realistas. Sus filmes destacaban por sus atuendos y utillería auténticos, así como por su extraordinaria capacidad interpretativa, entrenada en los escenarios teatrales de los Estados Unidos e Inglaterra.  

 En 1916 Hart ya producía, dirigía y protagonizaba sus propios largometrajes del Oeste. En 1917 se pasó a la Paramount donde rodaría su gran éxito "Wild Bill Hickock" en 1923.

Sin embargo, en los primeros años veinte el tipo de western que interpretaba Hart empezó gradualmente a quedar pasado de moda. El público fue atraído por un nuevo tipo de películas cuyo mejor ejemplo eran los filmes de Tom Mix, en los que se llevaban unos atuendos más vistosos y la acción era más trepidante. Paramount despidió a Hart, quien hizo un último intento para rodar uno de sus western y produjo personalmente "Tumbleweeds" (1925), un título que funcionó bien en taquilla, con una secuencia épica de colonos a la busca de tierras. 
Tras él, Hart se retiró del cine a su rancho en California. 

TOM MIX
Tom Mix se ocupó de encarnar al héroe justiciero por antonomasia. Fue el primero en manejar la publicidad para dar mayor resonancia a sus películas, desde aparatosos trajes hasta sorprendentes publicaciones de su biografía.

Hijo de un oficial de caballería, se dijo de él que había participado en la guerra hispano- norteamericana en Filipinas, en la rebelión de los Boxers en China; también corría el rumor de que había sido sheriff en Oklahoma y ranger en Texas. En realidad su padre fue leñador y, aunque sirvió en la artillería de los EE.UU., fue considerado prófugo en 1902.

Empezó su carrera en el cine como actor secundario en 1910 mostrando sus habilidades como vaquero. Para 1917, tras un repertorio de más de 100 películas de corte documental, la Fox se encargó de lanzarle al estrellato, interviniendo en otros 160 westerns menores a lo largo de la década de 1920, con guiones orientados a la acción, donde héroes y villanos estaban muy definidos y el protagonista sin tacha siempre ganaba. Millones de niños crecieron viendo sus películas los sábados por la tarde. Además, Mix no se dejaba doblar en las escenas arriesgadas, por lo que resultaba lesionado con alguna frecuencia.


El salario de Mix en Fox alcanzó los 17.500 dólares semanales. Entre sus películas destacan: "Western Blood" (Lynn F. Reynolds, 1917), "The Wilderness Trail" (1919), "Catch My Smoke" (W. Beaudine 1922), "La Jornada de la Muerte" (Northof Hudson Bay, J. Ford, 1923); "The Miracle Rider" (Armand Schaeffer y B. Reaves Eason, 1935). Su gran éxito fue "Just Tony" (1922) acompañado de su famoso caballo homónimo.
 
Durante 1929 trabajó para Film Booking Office, una pequeña productora dirigida por Joseph P. Kennedy. Mix tenía 49 años y se preparaba para retirarse del cine. Ese mismo año asistió al funeral de Wyatt Earp colaborando como porteador del féretro. El Oeste, y el cine mudo con sus últimos vestigios, pasaban a mejor vida. Con la llegada del sonido el inefable Tom Mix tuvo que volver a los ruedos.

BUCK JONES
Buck Jones, siguiendo la estela común de aquellos tipos, pasó de cowboy en un rancho de Oklahoma a espectáculos ecuestres y finalmente al cine.

Tuvo su primer papel protagonista, en "The Last Straw", film estrenado en 1920. En 1925 Jones rodó tres títulos con una muy joven Carole Lombard. En aquella década de 1920 Jones era, junto a Hoot Gibson, Tom Mix, y Ken Maynard, uno de los primeros actores cowboys del momento. Hasta se permitió fundar en 1928 su propia compañía, The Big Hop, que no tuvo éxito.

Ya en los años 30 fue contratado por Columbia Pictures, y su carrera fue en ascenso. En total intervino en más de 160 filmes, con una carrera que se prolongó desde 1918 hasta la década del 40. 


KEN MAYNARD
Ken Maynard actuó por primera vez en el cine mudo en 1923, trabajando también como especialista. Maynard fue uno de los primeros cowboys cantantes, actuando para Columbia Records y grabando dos canciones, "The Lone Star Trail" y "The Cowboy's Lament".

Maynard después pasó a Universal Studios, donde rodó sus primeras películas con banda sonora musical. En el film "Sons of the Saddle" (1930) cantó dos temas. Con su sombrero blanco, una camisa elegante y un par de revólveres al cinto, desde la década de 1920 hasta mediada la de 1940 Maynard actuó en más de 90 filmes. 

Sin embargo, su alcoholismo impactó negativamente en su vida y su carrera finalizó en 1944. Se dedicó a actuar en ferias y en rodeos, y fue propietario de un pequeño circo en el que actuaban jinetes de rodeo, pero finalmente quedó en manos de sus acreedores. El actor perdió toda su fortuna y acabó arruinado y viviendo en una caravana.


TIM McCOY
Tim McCoy fue soldado condecorado en el ejército de los Estados Unidos durante la Primera y Segunda Guerra Mundial. A los 28 años tenía fama de ser el más joven general de brigada en la historia del ejército de los EE.UU.

En 1922 fue consultado por 'The Famous Players' de Jesse Lasky, para proporcionar extras nativos de América para el espectáculo oeste, "The Covered Wagon" (1923). Llevó a cientos de "sus" indios a Utah y sirvió como asesor técnico en la película. Después de concluída la filmación se le pidió a McCoy que llevase a un grupo reducido de aquellos indios a Hollywood, para una presentación antes de cada pase de la película. Está etapa le hizo muy popular, girando el espectáculo unos ocho meses en Hollywood y varios meses más en Londres y París. McCoy regresó a su rancho de Wyoming, pero Irving Thalberg de MGM pronto le ofreció firmar un contrato para protagonizar una serie de aventuras que terminaron por lanzar a McCoy al estrellato.

Su primer largometraje fue "War Paint" (1926), con épicas escenas de los indios atacando a caballo junto al río, organizadas por McCoy y el director Woody Van Dyke, en una secuencia que luego reutilizarían muchos westerns de bajo presupuesto hasta bien entrada la década de 1950. "War Paint" marcó la pauta para el futuro de los westerns de McCoy, en los que los indios siempre fueron retratados con simpatía y nunca como salvajes sedientos de sangre. Otra notable actuación de McCoy para la MGM fue "The Law of the Range" (1928), que protagonizó junto a Joan Crawford.


HOOT GIBSON
Tras participar en rodeos durante el verano, Hoot Gibson recaló continudamente por Hollywood para hacer trabajos de especialista.

Durante varios años Gibson hizo papeles secundarios principalmente en westerns. En 1921 la demanda de películas de vaqueros era tan grande que Gibson empezó a recibir ofertas para interpretar primeros papeles. Algunas de ellas llegaron del director John Ford, con el cual Gibson entabló una duradera relación laboral y de amistad.

Desde la década de 1920 hasta la de 1940, Hoot Gibson se convirtió en una gran estrella cinematográfica, únicamente superado por Tom Mix entre los actores más taquilleros del western. Además, tuvo éxito en la transición al cine sonoro y, como resultado de ello, fue un intérprete muy bien pagado. También tuvo sus propios cómics, y su popularidad se mantuvo hasta la llegada de cowboys cantantes como Gene Autry o Roy Rogers, que le relegaron a un segundo plano.


Las vacas gordas se esfumaron cuando a Gibson le llegó el momento del retiro. Había derrochado gran parte de sus ingresos llevando un alto tren de vida y realizando malas inversiones. A mediados de la década de 1950 Gibson se encontraba arruinado, con el agravante de hacer frente a las costosas facturas médicas derivadas de sus problemas de salud. Para sostenerse económicamente hubo de trabajar en un casino de Las Vegas y en un carnaval, aceptando casi cualquier trabajo que su menguada fama le pudiese reportar.  
Hoot Gibson falleció a causa de un cáncer en 1962.



Con el soporte de:
http://es.wikipedia.org/wiki/
V.O. Kinomagacine Feb. 1994



   "Nosotros creemos en seguir nuestro propio camino, sin importar qué camino toma el resto del mundo.
   Creemos en evitar un sistema construído para aplastar a los individuos como insectos contra un parabrisas.
   Algunos de nosotros creemos en el hombre que está en lo alto. Todos creemos en mantenerlo unido al que está aquí abajo.
   Creemos en el cielo y no en el techo.
   Creemos en la libertad.
   Creemos en el polvo, la planta rodadora, el búfalo, las cordilleras, y montar en moto hasta la puesta de sol.
   Creemos en las alforjas, y creemos que los vaqueros hacían bien en llevarlas.
   Creemos en renunciar a darnos por vencidos ante alguien.
   Creemos en vestir de negro, porque no muestra suciedad ni debilidad.
   Creemos que el mundo se está volviendo blando !y no vamos a acompañarlo!.
   Creemos en excursiones motoristas que duran una semana.
   Creemos en las atracciones junto a la carretera, los perritos calientes de gasolinera y averiguar lo que hay trás la próxima colina.
   Creemos en motores que retumban, pistones del tamaño de cubos de basura, depósitos de gasolina diseñados en 1936, faros de la talla de los de un tren de carga, cromo y pintura metalizada.
   Creemos en las yantas y las calaveras.
   Creemos que la vida es como tú te la haces, y nosotros la hacemos como un ardiente viaje.
   Creemos que la máquina en la que te sientas puede decirle al mundo exactamente donde te levantas.
   No nos importa lo que crean los demás.
   !Amén!"




Mi chico ha llegado a casa hoy con una moto Chopper, una motocicleta de esas que dejan atrás desiertos polvorientos y devoran millas de carreteras solitarias barridas por el viento. Una máquina fascinante, grácil al tiempo que robusta, de deslumbrantes cromados y tierno ronrroneo, una delicia para la imaginación y los sentidos.

Tras la sorpresa inicial, un escalofrío que creí olvidado me ha recorrido por un momento al recuerdo de algunos pasajes del pasado. Al instante, he tratado lo imposible de hacerle entender que si sigue por ese camino acabará convirtiéndose en una oveja negra. 


No es una sensación fácil de explicar. Lo intentaré a través del siguiente vídeo.



No sé. Aún no estoy seguro de haberle hecho comprender el verdadero significado de cuanto intento transmitirle. Más al contrario puede entender con ello tan sólo una pura anécdota, una imagen divertida, simpática y amable, algo que no compromete, liviano y pasajero


...como una custom deslizándose rauda por la alfombra de asfalto, indiferente a la mirada de todos, poderosa y esbelta como un caballo de acero, sorteando valles y colinas con el aplomo de las águilas, directa y veloz al encuentro de nuevos horizontes...



...desbordada por un potente sentimiento de libertad anclado en lo más profundo del alma...



Al final me ha convencido. Ahora, sólo estoy deseando desempolvar y calzar mis viejas botas de cowboy, rescatar del armario la chupa de cuero y rodar legendariamente hasta el ocaso.

!Ah, se me olvidaba!. Estos son mi nene y su moto, ¿a que dan envidia?




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