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mayo 2012



Oigo el tren llegando, está doblando la curva 
...y no he visto el brillo del sol desde no sé cuando. 
Estoy clavado en la Prisión de Folsom y el tiempo pasa, lentamente... 
Pero ese tren sigue rodando hacia San Antonio.

Cuando era sólo un niño mi mamá me dijo:
 "hijo, se siempre un buen chico, !no juegues nunca con pistolas!". 
Pero disparé a un hombre en Reno, solo para verle morir... 
Cuando oigo el silbido sonando, bajo la cabeza y lloro.

Bueno..., si me liberasen de esta prisión, si el tren de la vía fuese mío..., 
apuesto a que me animaría un poco, alejándome por la línea.
Lejos de la Prisión de Folsom, allí es donde quiero estar. 
Y dejaría que ese silbido solitario hiciera volar lejos mi tristeza.


                                                               "Folsom Prison Blues" Johnny Cash (1955)


"Folsom Prison Blues" es una canción de Johnny Cash, lanzada como single un 15 de Diciembre del año 1955 e incluída en su disco debut de 1957, Johnny Cash with His Hot and Blue Guitar.

La historia cuenta que Cash escribió esta canción en el año 1952 mientras hacía su servicio militar en una base del ejercito estadounidense en Alemania Occidental. La inspiración para esta canción le surgió al ver la película "Inside the Walls of Folsom Prison" junto a sus compañeros de instrucción militar. Para músicalizar su texto, Cash tomó prestado (o robó??) los acordes de una canción del compositor estadounidense Gordon Jenkins llamada "Crescent City Blues". Tras varios intentos y sesiones de grabación, Cash decidió usar exactamente la misma melodía que aquella canción y simplemente se molestó en cambiarle la letra. 

Dentro de ella, lo más impactante se encuentra en la frase que dice el protagonista de la historia: "I shot a man in Reno just to watch him die", la cual resume su contexto y catadura moral. Sobre esta famosa frase, Cash mencionó en la revista Rolling Stones que la escribió después de "pensar y pensar en la peor razón para matar a una persona". Con esa idea en mente, Cash logró crear una canción que mezcla de manera muy particular el country, sobre todo con la entonación, y la esencia del blues, con el sonido cadencioso de una locomotora..., junto a la trágica historia de un condenado a cadena perpetua. Country, blues... !acelera la máquina Johnny y tendremos rock & roll!.

"Folsom Prison Blues" fue grabada el 30 de Julio de 1955 en los míticos estudios del sello Sun Records de Memphis, y en Diciembre de ese año, lanzada como single sin incluír a Jenkins en los créditos. En 1967 Cash fue demandado por Jenkins, y tras varias negociaciones e idas y venidas a los tribunales, el "hombre de negro" tuvo que pagar 100.000$ por derechos de autor, además de incluír a Jenkins en los créditos de la canción.


"Folsom Prison Blues" tuvo su reválida en las listas de éxito cuando fue lanzada como single en el año 1968, en una nueva versión grabada en el histórico concierto que Cash diera en la Prisión Estatal de Folsom, California. A partir de ese momento se convirtió en una canción muy popular, pasando a ser una pieza fundamental del repertorio del artista.

Sobre el concierto y el álbum a que dio lugar encontrarán más información aquí:
http://es.wikipedia.org/wiki/At_Folsom_Prison  

Con el soporte de:
http://detrasdelacancion.blogspot.com.es                                                                                                       

Continuamos con el rescate de momentos destacados inmersos en grandes petardos.
Hoy traemos la maravillosa actuación de la agrupación gospel The Kinney Lighthouse Choir, interpretando el tema "Shine On Me" dentro de la fustrada comedia negra "Ladykillers", película que dirigieran los hermanos Cohen y protagonizara Tom Hanks, allá por 2004. 

Shine On Me! (!Brilla en mí!)

Extraordinaria, electrizante, tierna, cómica por momentos y absolutamente divina, la actuación del Kinney Lighthouse Choir salva el sopor de toda la película y nos transporta al profundo Sur; aires cargados de húmedad, cálidos ritmos cadenciosos, voces profundas de color y el vértigo de una espiritualidad que lo inunda todo.


Hay momentos de gospel puro y trazas del soul más emocionante. Hay fuerza, calor y sentimiento. "!Señor alúmbrame, que brille tu luz...!". !Y como brilla, señor, por obra y gracia del coro de ángeles terrenales que le aclaman!. Luego, cuando todo parece terminar en un gozo de aleluyas y aplausos, la base rítmica unida al coro de voces nos arrastra de nuevo, esta vez desde el blues final de la oración hasta el alba palpitante del rockabilly, en una emocionante alabanza. !Dios, como nos gusta esta ceremonia, alabado Sea!. 

Simultáneamente se nos plantean ciertas impresiones:

El soul. El blues. El gospel... Alma, corazón y vida, respectivamente.


Norteamérica respira por la herida de su más hondo crimen. El sacrificio de miles de africanos será exorcitado universalmente por la música.


Elvis hubiera venido igualmente, aunque no hubiera sido Elvis sino Luther.


El Rock & Roll tiene mucho de iglesia, he aquí el origen. !Con parroquias así lo difícil es saltarse la misa dominical!


Pero dejémonos de homilías y recibamos la gracia de esta bendita congregación...


 


Alguien comentó... "el aporte africano a la construcción de la música universal es inmenso y se nota en esta majestuosa y luminosa interpretación. Es lo mas cerca a Dios que se puede estar. Viva África carajo!!!". Y nosotros no podemos estar más de acuerdo. 


Aparte de esta canción, el coro Kinney Lighthouse interpreta también en la película la pieza "Trouble of This World". Si aún les quedan fuerzas para dar gracias al Altísimo encontrarán la inspiración en el siguiente enlace: www.youtube.com/watch?v=C-yyjTu4Xuw 


Y recuerden... !dejen brillar la luz del Señor en sus corazones y la de sus comentarios en nuestro Blog! 




El genial cómico mexicano Mario Moreno 'Cantinflas' llevó a la gran pantalla una divertida parodia de la Frontera y sus vecinos del norte. Fue en 1968, en la película "Por Mis Pistolas", donde satirizaba los spaghetti western tan de moda a finales de la década de 1960. 

La película narra la historia de Fidencio Barrenillo (Cantinflas), un boticario de un pueblo en la frontera norte de México que descubre unos viejos títulos de propiedad de una mina en Arizona y decide ir a reclamarlos. En su viaje vivirá distintas aventuras y encuentros por el Oeste.

La película no tiene ningún interés más allá del entretenimiento retro, la sucesión de tópicos o el lucimiento personal del cómico. Lo más llamativo a nuestro punto de vista es la secuencia en la que Cantinflas se presenta ante el paso fronterizo para toparse con un agente gringo de aduanas que no se lo pondrá fácil...




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