Cat-1

Cat-1

Cat-2

Cat-2

Cat-3

Cat-4


Tiempo antes de que pudiese darme cuenta, una serie de televisión llevó Texas a mi imaginario. Y no se trataba de una historia enmarcada en el territorio mágico de añejos 'westerns' en blanco y negro, sino al contrario la serie presentaba una sociedad moderna y opulenta, de acristalados rascacielos y desatada prosperidad, para mostrar otra cara de Texas: el escenario de las desavenencias y luchas de poder dentro de una acaudalada familia tejana.

Desde el escenario de su residencia, el rancho Southfork, cercano a Dallas, Texas, desfilaba el clan de los Ewing, una casta ganadera convertida en multimillonaria por obra y gracia del negocio petrolífero. La serie contaba las turbulentas relaciones dentro de la dinastía y su rivalidad con la familia Barnes (sobre todo en las primeras temporadas).

Aunque construída alrededor de la vida del clan familiar, el personaje central de la serie era John Ross II "J.R." Ewing, el primogénito del clan. Como elemento dinamizador de lo que de otro modo pudiera haber sido una plácida convivencia, se presentaban las intrigas y maquinaciones de J.R., un villano caracterizado por su avaricia y ansia de poder, con un matrimonio infeliz y enfrentado a toda la familia por los más abyectos intereses.



Pioneros en la modernidad

"Dallas" fue uno de los culebrones de referencia de los 80, cuando todavía no se hablaba de culebrones, si no de seriales televisivos. Fue una de las series más vendidas a todo el mundo y doblada para su emisión en muchísimos países, consagrándose como una de las series dramáticas de mayor duración.

A finales de los 70 hicieron su aparición los telefilmes melodramáticos. En ellos, los humildes y bondadosos miembros de las familias televisivas de los 70, dejaron paso a corruptos personajes dominados por el poder y el sexo, consiguiendo captar la atención del público de aquella época. No dejaba de ser paradójico que este género cautivara a una sociedad en crisis, especialmente en Europa, como si contemplando a un grupo de millonarios destruyéndose entre sí, la gente con problemas hallase algún tipo de consuelo a sus propios conflictos. La fórmula que inauguró "Dallas" se repetiría hasta la saciedad en los años siguientes: una historia paralela de varias familias cuyos miembros no eran precisamente ejemplares y en las que los 'buenos' constituían la excepción.

Con un reparto que reunía a veteranos secundarios de un lado y a jóvenes con cierta experiencia por otro, lo que convirtió a "Dallas" en un éxito fue su estructura narrativa: la sucesión de tramas entrelazadas tejiendo una historia  en torno a una familia tejana, los Ewing, millonarios del petróleo y el ganado. También se evocaba la magnificencia de "Gigante" de 1956, la película en la que actuaron Elizabeth Taylor y Rock Hudson con temas similares: mucho petróleo, ganado, dinero, poder e igualmente problemas familiares.




En estos y otros aspectos, la serie resultó pionera en el universo de las series de televisión. Un ejemplo son los famosos 'cliffhangers', el gancho final que deja en vilo la acción hasta el episodio siguiente, que se convirtieron en clásicos del género.

Por otra parte, su éxito fue tal y se mantuvo por tanto tiempo que los productores tuvieron que recurrir muchas veces a piruetas difícilmente concebibles para conseguir salir airosos de situaciones difíciles y dar continuidad a la trama, como en deserciones de actores o fallecimientos de algunos de los protagonistas. De los 5 episodios de que iba a constar inicialmente, se pasó a 13 y luego a 29, finalizando la 1ª temporada. En marzo de 1982 se emitió el episodio nº 100, y en noviembre del 85, se registraba la asombrosa cifra de 200 capítulos, hasta llegar a superar de largo los 300. 

Hubo algo que estuvo siempre fuera de discusión para los productores: Larry Hagman debía permanecer en la serie. Su personaje, J.R., con su sombrero tejano y su proverbial mala baba fue el emblema de "Dallas" y convirtieron a Larry en uno de los más aclamados malvados de la televisión.



Un retrato de familia
Hay actores y personajes que permanecerán para siempre en nuestra memoria. Como los patriarcas del clan, la señora Barbara Bel Geddes (Eleanor "Miss Ellie" Southworth Ewing Farlow), y Jim Davis (John Ross "Jock" Ewing) un viejo actor de reparto de incontables 'westerns' donde nunca había tenido oportunidad de sobresalir. Ellos dotaban de cobertura moral al rancho Southfork, el hogar familiar donde arraigaron y levantaron la fortuna por la que todos porfiaban. Aportaban serenidad y mediaban en los conflictos. También representaban la tradición ganadera familiar, lo que les mantenía a salvo de los oscuros negocios del petróleo.

Patrick Duffy interpretó a Robert "Bobby" James Ewing, el menor de los hijos del matrimonio, al que se las daban todas en el mismo lado y aparecía como el galán del telefilme. En la serie estaba casado con Victoria Principal, que interpretaba a Pamela Jean "Pam" Barnes Ewing, bella y combativa, pero, como su marido, sufridora de las invectivas del malvado J.R.. Para hacerlo interesante era hija de la familia rival, los Barnes, lo que la hacía estar en todos los embrollos y ser blanco de las inquinas de su cuñado. La serie perdió con la marcha de la preciosa Pamela, sex symbol del momento, al cabo de unas temporadas, pero abrió la puerta a un sinfín de famosos, bellezas y actores invitados, como fue el caso de Priscilla Presley.

En contraposición al anterior y angélico matrimonio, estaba Linda Gray dando vida a Sue Ellen Shepard Ewing Lockwood, en el papel de esposa infeliz, despechada y no menos maquiavélica que su marido John Ross II "J.R." Ewing, por otra parte un redomado mujeriego. El bonachón de Hagman, un actor con poca estrella rondando la cincuentena, jamás pudo imaginar que su interpretación de un detestable malvado le convertiría en el actor más popular y mejor pagado de la historia de la TV norteamericana. 

Curiosamente, la persona que le convenció para que aceptase el rol de John Ross II "J.R." Ewing, un adúltero y sin escrúpulos, fue precisamente su esposa Maj
En la serie en cambio, John Ross II prestaba más atención a sus turbios asuntos y maquinaciones que a los consejos de su esposa Sue Ellen, quien entre desdicha y embuste procuraba no alejarse demasiado del mueble-bar.

Un buen número de personajes secundarios completaba la trama. Uno de los más entrañables era Raymond "Ray" Ewing Krebbs, el capataz del rancho donde vivían los protagonistas, que interpretaba Steve Kanaly, de quien se dice que no dudó en presentarse en el plató de pruebas vestido de capataz para hacerse con el papel.



Regreso a Southfork
Aquel elenco de actores, los personajes y caracterizaciones con que compusieron la serie han permanecido congelados en la memoria hasta hoy cuando, ¡Oh casualidad!, a punto de escribir esta entrada sobre "Dallas", aparece la noticia de la revisión del serial con el gancho de las viejas glorias y la incorporacion de una serie de atractivos jovencitos como continuadores de la estirpe. 

No corren buenos tiempos para la lírica. Es incierto que la revisión de "Dallas" pueda alcanzar mayor mérito que el reencuentro con los seriamente desmejorados J.R., Sue Ellen,Bobby o Ray (por cierto, ¿continuará de capataz después de 30 años?). Por otra parte los guionistas tendrán que ofrecer algo más que el reclamo de bellas estampas de juventud y demostrar que sus maldades e intrigas están a la altura del siglo XXI o aportan algo nuevo en estos tiempos de igualdad de géneros, ganados transgénicos y energías renovables.

Mientras tanto, es preferible recordar a J.R. en la voz del doblador español Fernando Mateo, embutido en su sombrero tejano, sus ojos saltones y su ambivalente sonrisa. J.R. fue la esencia de "Dallas". Un malo a lo grande, dentro de un gran negocio, en el estado más grande de la Unión. 

Pero aparte del icono y de la vivencia generacional, "Dallas" añadió una muesca más de interés sobre Texas y su imaginario: tradición, desmesura, personajes'stetsons' de ala ancha y carnes a la barbacoa, ...para seguir en la senda iniciada por "Gigante" o las novelas de Estefanía



«
Siguiente
Entrada más reciente
»
Anterior
Entrada antigua

Publicado por Manuel Piñero **

Algunas lecturas, muchas músicas y los mejores westerns han cimentado este blog. Un devocionario particular con mi fascinación por la cultura y la historia de Norteamérica.

No hay comentarios

¡Sea el primero en opinar!

Canciones

Vídeos

Filmoteca

Cat-5

Cat-5

Cat-6

Cat-6